El Irlandés, la última aventura de Martin Scorsese

27 noviembre 2019

El viejo Frank Sheeran (Robert De Niro) está en una casa de la tercera edad y no puede caminar, se apoya en muletas y morirá en el abandono, no en una vendetta ni nada por el estilo a pesar de ser un asesino…  pero antes, contará su historia, la historia de El Irlandés.

The Irishman llegó a Netflix y es una despedida, un capricho de Martin Scorsese, en una carta de amor al crimen a la mafia y sobre todo a sus “buenos muchachos”: Robert de Niro, Joe Pesci y Harvey Keitel, quienes lo han acompañado durante años.

Y no duda en reclutar a uno más: Al Pacino, el gánster del cine (El Padrino), que sin haber trabajado con Scorsese es el líder natural de la banda, por eso es Jimmy Hoffa, figura en la historia que se rebeló a la mafia y desapareció de la tierra.

Es la historia de una época dorada de la mafia que transcurre durante varias décadas, donde El Irlandés va en ascenso en un mundo criminal que lo absorbe, lo humilla, lo golpea y  lo conquista.

Gracias a la tecnología (maquillaje digital, dice el director) podemos ver a estos mafiosos jóvenes hasta el final de sus vidas donde han cambiado el vino italiano por jugo de uva para remojar su pan.

En El Irlandés no hay finales felices pero sí lealtad, amistad y traición donde todo se sale de control.

Y es un viaje por Estados Unidos, por el mundo de la mafia, sus códigos y la vida de criminales que acabaremos admirando, aunque no queramos.

Scorsese, de alguna manera, se separa de películas brutales como Buenos Muchachos que es enloquecida; la majestuosidad de El Padrino o el espectáculo de Casino. El director prefiere armar un relato nostálgico, discreto, silencioso llevando las cosas al límite, buscando, hurgando en la esencia de un asesino, de la mafia y de alguna manera de Norteamérica y su espíritu salvaje.

Pero también se da tiempo para explorar la culpa, el amor, el sufrimiento, la amistad y la vejez de cada uno de sus personajes.

Perturba la mirada siempre inquisidora de Anna Paquin (Peggy Sheeran) quien no puede dejar de señalar el horror que la rodea junto a su padre mientras a su alrededor  asesinan al presidente John F. Kennedy.

Las asambleas con un encantador y atemorizante Hoffa, el eterno viaje de Robert de Niro y Joe Pesci, la charla en pijama de Pacino y de Niro y detrás de ellos, asesinatos, violencia, contratos y un mundo que parece desmoronarse a cada paso.

La obra maestra de Scorsese tiene una duración de tres horas y media y se basa en I Heard You Paint Houses de Charles Brandt. A partir de ahí, el director hace una reconstrucción sobresaliente de los hechos en flashbacks que son piezas de un rompecabezas que el espectador tendrá que armar.

El Irlandés tuvo un presupuesto superior a los 160 millones de dólares y de no ser por Netflix y el productor mexicano Gastón Pavlovich, tal vez nunca hubiéramos visto lo que puede ser la última aventura de Martin Scorsese.

La película ya está en Netflix después de pasar por algunos cines selectos, los grandes exhibidores no aceptaron la propuesta del gigante del streaming, por lo que muchos tendrán que verla en una tablet o celular; pocos resistirán pararse a la cocina para hacer palomitas o tuitear lo que arruinará la experiencia de verla en una sala de cine como lo merece una obra de arte.

El Irlandés estará nominada al Oscar, seguramente se llevará varios; Scorsese, Al Pacino y Joe Pesci, obligados; De Niro también, aunque, tal vez, se lo arrebate Joaquín Phoenix (Joker).

Y así, por última vez, la banda de Scorsese con lentes oscuros, anillos de oro y trajes caros volverán a mandar en su barrio, en Hollywood, de la mano de Scorsese, el capo di tutti i capi.