Aún con AMLO, prevalece el “gobierno bastón”

Manuel Mejido 

Andrés Manuel López Obrador está empezando a imprimir su sello personal en el gobierno de la República. Se trata de un estilo que fue implementado por quien fuera secretario de Educación en dos sexenios y de Relaciones Exteriores en otro.

El llamado “gobierno bastón” lo hizo brillar Jaime Torres Bodet cuando ocupó la SEP, durante las administraciones de Adolfo López Mateos y Manuel Ávila Camacho.

El escritor Rafael F. Muñoz, me reveló el secreto de lo que era el “gobierno bastón”, durante una caminata por lo balcones de la SEP, en la calle de Brasil a espaldas del Palacio Nacional. Me dijo que en cada cambio de administración, los que estaban abajo ascendían y los de arriba descendían, pero ambos se apoyaban en los de en medio, por lo que su posición nunca cambiaba. Permanecían inmóviles.

Esteban Moctezuma Barragán, actual titular de la SEP, no ha tenido que enfrentar ninguno de los problemas a los que hizo frente don Jaime Torres Bodet, ni tiene cualidades supremas como las del hombre que inició la alfabetización en todo el país.

En el siglo XXI, más del 90 por ciento de los mexicanos saben leer y escribir. Empero, ahora el problema a enfrentar es el analfabetismo funcional, aquellos que saben leer y escribir pero no lo hacen; o el tecnológico, porque la actualidad exige el uso de herramientas como la computadora y el teléfono inteligente.

Hasta hoy, lo más difícil ha sido lograr que la gran mayoría de los ciudadanos estén medianamente instruidos y no sean una carga que impida el desarrollo de la nación.

AMLO y su secretario de Educación, no atraviesan por los mismos problemas de López Mateos y Torres Bodet. Se trata de avanzar en un gran esfuerzo nacional, circunscrito a un sexenio.

El “gobierno bastón” sigue apareciendo hoy, lo mismo que hace 50 años. Lo primero en lo que se tiene y debe diferenciar es en el manejo de los recursos públicos, porque durante décadas se dejaron de construir escuelas o modernizar las que ya funcionan. Gran parte de los recursos públicos fueron a parar al magisterio, especialmente a la exlíder del SNTE, Elba Esther Gordillo.

LA INMÓVIL CLASE MEDIA PRÓXIMA A DESAPARECER

El “gobierno bastón” es una forma de gobernar, muy al viejo estilo priista que aplica también en la economía nacional, porque la carga fiscal y los gravámenes suelen aplicarse a la clase media, esa que ahora está próxima a desaparecer, cuando ha sostenido al país desde siempre.

Inclusive, desde que López Obrador fue jefe de Gobierno de la Ciudad de México su lema fue “Por el bien de todos, primero los pobres”. Ya como Presidente de la República, ha tenido que salir a defender su gobierno con escudo y lanza. Esta semana, la acusación en su contra provino del PAN, un partido de derecha que mucho habla y poco actúa.

Fue el senador Julen Rementería quien atacó a AMLO, al difundir los supuestos gastos de alimentos de la Presidencia. Un kilo de chorizo estaba cotizado en más de 16 mil 786 pesos. La mentira quedó demostrada, porque sólo se trataba de un presupuesto que dejó la administración de Enrique Peña Nieto.

Semana tras semana aparecen nuevas acusaciones en contra de López Obrador y su gobierno. En los primeros ocho meses de administración, el Presidente ha dedicado más tiempo a defenderse de los ataques, que a gobernar, aunque fuera en el estilo “bastón”.

Martes y miércoles de esta semana, Andrés Manuel se dedicó a aclarar el asunto del #LonganizaGate, y en sus conferencias habló del chorizo y la moronga azul. Así de superficial es el debate político mexicano y llena los espacios noticiosos.

Hasta el año pasado, los mexicanos desconocían cuánto y en qué gastaba la Presidencia de la República. Pero, desde luego, era excesivo porque un kilo de longaniza no rebasa los 200 pesos.

Antes de que llegaran los tecnócratas priistas a los desaparecidos Pinos, los mandatarios se cuidaban mucho de exhibir la opulencia, porque regularmente no la había. Luis Echeverría ofrecía agua de Jamaica en sus reuniones con presidentes del mundo y resaltaba la gastronomía mexicana.

Mientras que José López Portillo y Miguel de la Madrid tuvieron agujeros en las manos, por donde se iba a los mares el dinero público destinado para sus gastos personales.

El dispendio no sólo se producía en la alimentación y en pagar hospitales privados o viajes innecesarios por el mundo. Se dilapidaba el dinero lo mismo de la pesca que de la minería e iba a parar a cuentas bancarias de Suiza.

LIBRE AUTODETERMINACIÓN, PERO FIRME EN PROTESTA

Donde México parece que dejó de ser un “gobierno bastón” es en la política internacional, aunque el secretario de Relaciones Exteriores haya sido cuestionado por su inexperiencia en el servicio diplomático.

El asesinato de ocho mexicanos ocurrido en un centro comercial de El Paso, Texas, el sábado 3 de agosto, no se quedó en el envío de notas diplomáticas, sino que por primera vez el gobierno nacional presentará una denuncia formal ante las autoridades estadounidenses por terrorismo en contra del asesino, que podría condenarlo a la pena de muerte.

La administración de AMLO también expresó su apoyo a los mexicanos aprehendidos durante una redada en una planta de Mississippi, el miércoles pasado, y que es considerado el operativo más grande en la historia de Estados Unidos que dejó un total de 680 inmigrantes indocumentados detenidos.

La oposición mexicana exige a López Obrador firmeza en la acusación y un reclamo directo al presidente Donald Trump. Olvidaron que volvió la Doctrina Estrada, que no permitirá la intromisión de otros países en México o viceversa.

El “gobierno bastón” en todas sus formas debe desaparecer y ser sustituido por un gobierno firme que le no tiemble la mano en sus decisiones más importantes.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.

manuelmejidot@gmail.com