Jared Kushner se la merece

CARLOS MARÍN

Estremece constatar la propensión de tanta gente, inclusive la que se supone “ilustrada”, al escarnio y a los linchamientos mediáticos.

Se van sobre Jared Kushner, su amigo Luis Videgaray y Enrique Peña Nieto porque éste, a punto de concluir su mandato, le otorgará la Orden del Águila Azteca al asesor y yerno de Donald Trump… sin cuya intervención habría sido imposible llegar a los acuerdos con que se renovó el antiguo Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá.

Mejor el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, opinó simplemente que el gesto es una decisión que solo corresponde al gobierno saliente: “No tengo yo ninguna animadversión” sobre el asunto que ha puesto los pelos de punta a quienes por lo visto creen que hay faltas y delitos de sangre o de parentesco político.

Por lo que bien se sabe (o por lo que puede deducirse con elemental sentido común), los mexicanos fuimos afortunados en que Videgaray tuviera como amigo a tan relevante y poderoso individuo, de quien jamás hemos sabido que se exprese de nosotros con el enfermizo desprecio de su xenófobo suegro. AMLO recordó que Kushner ayudó en la negociación y que, si tal es el argumento para otorgarle la máxima condecoración mexicana a un extranjero, “es algo apegado a la realidad, o que se ajusta a la realidad. En las negociaciones del tratado siempre estuvo él presente…”.