La afrenta de AMLO a Cienfuegos

Carlos Marín

Ufano, Andrés Manuel López Obrador justifica su “lenguaje lapidario” porque le es “útil” y supone (es de inferirse) que ofender personal y gratuitamente al secretario Salvador Cienfuegos le puede redituar algún provecho.

Entrevistado por Jannet López y José Antonio Belmont para MILENIO, insiste en amnistiar a los narcodelincuentes (causantes en 12 años de al menos 100 mil asesinatos y casi 30 mil desapariciones), si eso, sueña, “nos lleva a la paz” y siempre y cuando estén de acuerdo las víctimas… pero descarga su furia contra el divisionario por haber criticado su propuesta.

Cree que la opinión del militar es política y electoral ¡para favorecer a José Antonio Meade!

Lo impensable sería que el titular de la Defensa Nacional guardara silencio mientras cada mes, en promedio, 50 mil de sus subordinados y casi seis mil de la Marina Armada realizan tareas de seguridad pública para contener y reducir la narcoviolencia desatada (de 2006 a 2017, 530 efectivos del Ejército y 77 de la Semar han muerto en acción).

Si de utilitarismo se trata, mayor jugo puede sacar AMLO si se disculpa con su agraviado.