La justicia en tiempos de Enrique Peña Nieto

Alberto Guerra Salazar

Oceanografía era una empresa naviera de poca monta hasta antes de que el PAN y Vicente Fox Quesada se convirtieran en gobierno federal, pues empezaron a lloverle los contratos por miles de millones de pesos, en PEMEX.

La prensa especializada acreditó que los hermanos Bribiesca Sahagun intervinieron para que esa empresa se convirtiera en la favorita, cuyo dueño hizo muchas trampas para financiarse y hacerse multi-millonario, él y sus jóvenes padrinos.

Oceanografía defraudó a bancos mexicanos y extranjeros mediante tortuosos procedimientos, que incluían la falsificación de documentos oficiales, especialmente de PEMEX.

Cuando se descubrió el mega-fraude, Oceanografía fue intervenida por el gobierno y su dueño Amado Yáñez Osuna fue encarcelado, aunque por poco tiempo pues pagó una fianza de ocho millones de pesos, para seguir el proceso en libertad.

Después de varios años de litigio, un juez federal resolvió que la empresa no está obligada a pagarle a BANAMEX un crédito por más de 500 millones de pesos, que le fue autorizado gracias a documentos falsos de PEMEX donde se hacía constar que la empresa paraestatal le debía mucho dinero, por servicios prestados.

Y ahora, otro juez ordenó que le regresen a Yáñez Osuna la empresa Oceanografía, y aquí no ha pasado nada.

Este gobierno federal, priísta, creó la figura del fiscal anti-corrupción, que en el pasado tuvo una diversidad de nombres, pero no ha sido más que un artificio pues el sistema judicial mexicano sigue privilegiando la impunidad.

Tenemos a la mano otro ejemplo de corrupción tolerada y encubierta, en el caso del ex Gobernador de Sonora, Guillermo Padrés Elías, del PAN, quien acaba de ser absuelto de los delitos de fraude y lavado de dinero.

Pero no crea el lector que el panista Padrés resultó ser inocente de los cargos imputados, pues lo que ocurrió es que los genios de la PGR integraron deficientemente la denuncia, omitiendo cumplir requisitos básicos de procedibilidad penal.

No es que los abogados investigadores de la PGR sean impreparados, torpes, zafios o ignorantes, pues ya los habrían corrido de la dependencia. Es más fácil creer que cedieron a la tentación de embolsarse fácilmente unos billetes ajenos.

En Tamaulipas tenemos también abundantes casos de corrupción, especialmente con Egidio Torre Cantú, pero es diferente la manera en que la encubren.

Desde antes de que tomaran por asalto el poder, el PAN y sus más conspicuos representantes, denunciaron la corrupción de los funcionarios de los gobiernos del PRI. Luego, desde el poder, han elaborado un largo listado de delitos cometidos, que van desde el robo de becas, sobre precios en medicamentos, hasta legiones de aviadores.

El contralor gubernamental, el auditor superior del Estado y otros funcionarios, han informado a la Opinión Pública, que el anterior mandatario y los ex alcaldes, tienen irregularidades detectadas en sus cuentas, por más de 25 mil millones de pesos.

Inclusive, personeros del gobierno de los vientos del cambio han avisado que podrían emprender acción penal hasta contra los miembros de la anterior Legislatura, de mayoría priísta, según ellos, por haber encubierto a Egidio y su pandilla.

Pero ahora resulta, que la contraloría está apretando tuercas pero con guante de seda y terciopelo, pues los más de 20 ex funcionarios torristas sorprendidos en acciones irregulares están salvando la situación con sólo amonestaciones y apercibimientos.

Eso huele a borrón y cuenta nueva, porque esos ex funcionarios incurrieron en opacidad en el gasto público, negligencia administrativa, mala prestación de servicios, desvío de recursos, autorización de pagos indebidos, choques con vehículos oficiales y no dar aviso y otros delitos.

Los funcionarios panistas actúan con benevolencia, comprensión, generosidad e indulgencia, pues parecen tener en cuenta que los verdugos de hoy serán las reses de mañana, ya que ellos también tienen lo suyo.

Así acaba de quedar de manifiesto con la revelación de otra pifia cometida por el ex pastor del Congreso local, panista, Carlos Alberto García González, por haber hecho aprobar en micro-ondas, la iniciativa del poder ejecutivo local, de crear un padrón de vehículos extranjeros internados de contrabando.

El recaudador de este gobierno, Arturo Soto Alemán, confirmó que cancelan el proyecto de recaudar más de 500 millones de pesos anuales, con el registro de vehículos chuecos, llamados también chocolate.

Llegados los tiempos, alguien pretenderá enjuiciar a este gobierno por este fallido intento por saquear los bolsillos de los tamaulipecos, así como por aumentar el impuesto sobre nóminas, sin cumplir el propósito enunciado como pretexto justificatorio.

Si quiere el gobierno tener un control sobre los vehículos chuecos, haga una lista de ellos, pero sin cobrar a sus dueños el dineral que pretendían, porque eso sería un robo en despoblado, como los que perpetraron los regenteadores de UNAPAFFA y otras siglas parecidas.

En otros temas, el Secretario de la Marina, Almirante Vidal Francisco Soberón Sanz visitó Matamoros para supervisar el proyecto de ampliación de instalaciones de la base que funciona en el municipio, gracias a que el gobierno les cedió el terreno aledaño.

El presidente municipal Jesús de la Garza Díaz del Guante atendió la visita del importante funcionario federal, lo mismo que al Gobernador del Estado, que vieron complacidos cómo crece la ciudad, armónicamente conforme al plan rector.

El Almirante y los funcionarios locales intercambiaron información sobre la situación que prevalece en Matamoros, coincidiendo en la apreciación de que la presencia de los marinos contribuye a mantener un buen clima social.

Por el rumbo de Nuevo Laredo, el presidente municipal Enrique Rivas Cuéllar anunció en conferencia de prensa, en la sede local del PAN, que irá por la reelección, llevando ahora como candidato a presidente municipal suplente, al contador Arturo Sanmiguel Cantú.

Vueltas que da la vida. Sanmiguel era presidente del PAN en Nuevo Laredo cuando la visita del candidato presidencial Vicente Fox Quesada, en el año 2000. De visita en la redacción de El Mañana, Fox le ofreció a Ninfa Deandar Martínez la candidatura a diputado federal, para su hijo Heriberto.

Ambos declinaron porque nunca creyeron que Fox ganaría la Presidencia, pero recomendaron dar la candidatura a Arturo Sanmiguel Cantú, que aceptó, escéptico.

El Efecto Fox lo hizo diputado federal de Nuevo Laredo.

Ahora, Sanmiguel pertenecerá a un gobierno municipal, panista, que está peleado a muerte con El Mañana, de donde él surgió a la política productiva. Arturo es jefe de la Oficina Fiscal de Nuevo Laredo, y su hija Imelda, es presidenta del PAN municipal.

Cambiamos de rumbo para avisar que el ingeniero Pedro Silva Rodríguez sobrevivió venturosamente a un infarto al miocardio y se sobrepone internado en el hospital victorense de especialidades, bajo estricta vigilancia médica.

El sub-secretario general de gobierno ya había presentado su renuncia porque la dependencia padece un desorden total y no parece tener compostura, pero no lo dejaron ir porque es el único que le entiende a la gobernabilidad.

Los cardiólogos lo harán cambiar de chamba.

En Tampico, el ex presidente municipal Gustavo Torres Salinas obtuvo un amparo de la justicia federal, para protegerse contra cualquier orden de aprehensión, de las que promueve Magdalena Peraza Guerra, la mal agradecida.

Reynosa registró ayer dos asesinatos a balazos, en eventos por separado, uno en el ejido El Guerreño.

Cumple años el comunicador Armando Juárez Becerra.

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