La triste economía

Héctor Aguilar Camín

Se acerca el fin del año y los indicadores económicos no solo no mejoran, sino que parecen adelantar un mal año 2020.


Creo que es lo que nos dicen las cifras decrecientes de la inversión y del consumo privado camino al último trimestre del año.

Ayer, en la página 27 de nuestra edición impresa de MILENIO vimos dos registros contrastantes y, por ello, periodísticamente elocuentes de lo que sucede con la economía del país.

En la esquina superior izquierda de la página, aparece la foto de los empresarios reunidos el día anterior con el Presidente, a propósito de la cual el Presidente dijo que las relaciones con los empresarios eran muy buenas.

Creo que el Presidente tiene una conversación fluida y continua con los empresarios, y eso a mí me parece a la vez necesario y prometedor.

Es claro, sin embargo, a juzgar por los hechos económicos, que los empresarios y el Presidente no han cuadrado aún los proyectos de inversión ni las condiciones de confianza que ésta requiere.

A eso se debe probablemente la información que viene en el lado derecho de la página 27 de la que hablo: el artículo de Valeria Moy, “Otra caída en la inversión”, una pieza de datos más que de opiniones sobre su pobre comportamiento.

Los datos son que la inversión fija bruta ha caído en 9.1 por ciento respecto al año pasado, “la mayor caída en diez años”, dice Moy.

Los datos corresponden al mes de julio de 2018. Salvo que algo haya cambiado dramáticamente en estos meses, indican que tendremos una triste economía también el año entrante.

Por la simple razón de que mientras no empiece a crecer la inversión no empezará a crecer la economía.

Recuerdo lo obvio: el impacto de la inversión no es automático, sino que se despliega con alguna lentitud en el tiempo.

La falta de inversión de hoy anuncia un pobre crecimiento para el año entrante, pues, como las plantas, las inversiones tardan en arraigarse, madurar, crecer y volverse empleos y consumo.

Creo que los datos del artículo de Valeria Moy dicen mejor lo que viene que la foto del Presidente con los empresarios.