Riobóo y el pensamiento mágico

Carlos Puig

El ingeniero José María Riobóo, autor de “los aviones se repelen”, ayer dijo lo siguiente: “Mitre dice lo que quiera, Mitre no hace falta. Hay que hacer los estudios con mucha urgencia, todos se van a hacer de forma simultánea, todos, se está haciendo ahorita un programa para presentar cada uno de los estudios, lo está encabezando el ingeniero Samaniego, el ingeniero Samaniego es el que está a cargo, yo no estoy de encargado, ¿sí me entiende?, ¿está claro? Yo soy asesor del presidente, pero hasta ahí. ¿Ok? El que lo tiene que hacer es el ingeniero Samaniego. –“¿Ustedes no tendrán nada que ver con Mitre?

–Todo lo contrario. ¡No! Mitre se debe a sus antiguos patrones.

–¿A los del aeropuerto actual? Sí.

–¿Entonces está actuando de manera parcial con estos estudios?–Eso es un berrinche, así lo veo, una patada de ahogado.

–¿Entonces para usted Mitre no es confiable?

–Para mí, no.”

El ingeniero Riobóo en 2015 frente a Mitre en reunión en SCT, sobre si se habían hecho estudios de factibilidad de Santa Lucía: “No, no está en nuestros alcances. Sabemos que hasta ahí llegamos, creemos que es esta la preocupación, lo que creemos que pudiera funcionar y la posibilidad de hacerlo realidad, pues ya corresponde a los técnicos más adelante, no nos podemos meter más y ni nos vamos a meter, esa es la realidad”.

Carl Sagan escribió en 1995:

“Hemos organizado una civilización global en la que los elementos más cruciales: transporte, comunicaciones y todas las demás industrias; agricultura, medicina, educación, entretenimiento, protección el medio ambiente; e incluso la institución democrática clave: la votación, depende profundamente de la ciencia y la tecnología.

“Hemos arreglado las cosas para que casi nadie entienda la ciencia y la tecnología. Esto es una prescripción para el desastre. Podríamos sobrevivir así por un tiempo, pero tarde o temprano este combustible mezcla de ignorancia y poder va a explotar en nuestras caras”.