La cuarta criptodivisa más capitalizada del mercado se desploma tras acusaciones del regulador en EE.UU.

30 diciembre 2020

El proyecto Ripple experimentó el martes un descenso del 13 % y acumula una caída semanal del 43 %.
El valor de la criptomoneda XRP, emitida por Ripple Labs y una de las más negociadas del mundo, ha proseguido con su caída en picado esta semana, después de que la plataforma de intercambio Coinbase anunciara el cese de operaciones con ella.

La cuarta criptodivisa más importante en cuanto a capitalización bursátil descendió un 13 % el martes y se cotizó a poco más de 0,2 dólares en la mañana de este miércoles, acumulando una pérdida de más del 43 % del valor que tenía la semana pasada y de más del 70 % frente a su máximo del último mes, cuando costaba alrededor de 70 centavos.

Coinbase tiene programada la suspensión completa del comercio con XRP a partir del 19 de enero. La compañía anunció sus planes días después de que lo hicieran otras plataformas de intercambio, como Bitstamp, que cerrará también los depósitos en XRP a todos los clientes de EE.UU. a partir del 8 de enero, y OKCoin, donde medidas similares entrarán en vigor el 4 de enero.

«Obviamente, esto es malo para XRP en múltiples dimensiones», estimó el martes Kyle Samani, cofundador de Multicoin Capital, cuyas palabras recoge Bloomberg, porque habrá «menos compradores potenciales y menor liquidez general. «Para que XRP funcione como pretende Ripple, XRP debe ser muy líquido, por lo que eso es particularmente dañino», añadió.

Al igual que la mayoría de sus semejantes digitales, XRP vivió en los últimos meses uno de sus mayores repuntes en años, debido a que los inversores globales comenzaron a apostar por las criptomonedas. Sin embargo, una demanda contra Ripple y dos de sus ejecutivos presentada por la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. a principios de este diciembre borró la mayoría de estas ganancias.

El regulador acusó a Ripple de haber vendido ‘tokens’ no registrados por valor de al menos 1.300 millones desde 2013. La autoridad insiste en que XRP es un valor y, por lo tanto, debería haberse registrado.

Desde Ripple tildaron esas acusaciones de «ataque a toda la criptoindustria» en EE.UU. y señalaron que el regulador simplemente «enturbió innecesariamente las aguas» e introdujo «más incertidumbre en el mercado, dañando activamente a la comunidad que se supone que debería proteger». Los emisores esperan reanudar el trabajo con las comisión después del cambio de Gobierno en la Casa Blanca.