África se está separando en dos continentes

4 abril 2018

El Gran Valle del Rift, en Kenia, no se llama así por capricho de algún explorador. Sus 4.830 kilómetros marcan el punto donde África se resquebraja. Una enorme grieta aparecida recientemente en el sur del país es el recordatorio más reciente de cómo será el continente dentro de millones de años.

La grieta apareció la semana pasada en el suroeste de Kenia y partió en dos la autopista Nairobi-Narok. A día de hoy la grieta aún sigue creciendo, acompañada de pequeños movimientos sísmicos.

No hay que temer que la grieta llegue hasta el mar y separe el continente en dos. Al menos no todavía. Los procesos geológicos son exasperantemente lentos desde el punto de vista humano. Aún tendrán que pasar alrededor de 10 millones de años para que veamos el continente con una enorme isla alargada a su derecha formada por partes de Etiopía, Somalia y el característico cuerno de África.

La corteza terrestre está separada en grandes “islas” de roca perfectamente pegadas unas a otras que flotan sobre el magma del manto más abajo. Aunque no lo percibamos, estos fragmentos se mueven continuamente y son responsables del movimiento de los continentes. Hace unos 138 millones de años fueron los movimientos de las placas los que separaron el gran continente de Pangea en los que hoy conocemos.

Mapa de las placas de la región del Rift. Foto: James Wood and Alex Guth, Michigan Technological University. Basemap: Space Shuttle radar topography image / NASA

Los movimientos entre las placas pueden ser de varios tipos. En el Gran Valle del Rift, lo que está ocurriendo es que dos de los fragmentos de este puzzle planetario: la placa Nubia y la pequeña placa Somalí se están separando poco a poco. Entre las dos, justo en el Rift, el grosor de la corteza ya es lo bastante fino como para que se produzcan roturas del terreno acompañadas de seísmos y actividad volcánica. De nuevo, no es que el Rift se haya convertido en Mordor. Este tipo de procesos llevan millones de años, pero en esta región son particularmente intensos.

La grieta de este valle africano no es igual en toda su longitud. Comenzó al norte hace unos 30 millones de años y se extiende hacia el sur a un ritmo de 2,5 a 5cm al año. Eso significa que en el sur la actividad geológica es diferente y más tranquila que al norte, donde la litosfera se a debilitado más y los procesos volcánicos y sísmicos son frecuentes. Si hoy en día la grieta del Rift es importante para nosotros es porque estamos ente el laboratorio perfecto para estudiar cómo se comportan las placas tectónicas que dan forma a la superficie de nuestro planeta.