Dos cohetes experimentales de la NASA provocan estas insólitas luces

8 abril 2019

La noche del pasado seis de marzo, los habitantes de Noruega disfrutaron de las auroras boreales más raras que se recuerdan. El insólito espectáculo no es el resultado de un ataque extraterrestre, sino un experimento de astrofísica llevado a cabo por la NASA, y no será el último.

Las auroras las provocaron dos cohetes cargados de partículas diseñadas precisamente para marcar el flujo de partículas que golpean nuestra ionosfera provenientes del espacio.

Normalmente, el impacto de estas partículas cargadas provenientes sobre todo del viento solar es lo que genera las auroras boreales en lugares como Noruega. Lo que ha hecho la NASA es acelerar este proceso diseminando una nube de compuestos como el trietialuminio o una mezcla de bario y estroncio. Estas partículas tienen la particularidad de que se iluminan al ser golpeadas por las partículas del viento solar. El bombardero las destruye, pero en el proceso generan nubes de vivos colores que permiten a los físicos de la NASA analizar el flujo de las partículas cargadas que forman las auroras.

El experimento lleva por nombre AZURE, y se repetirá otras ocho veces sobre Noruega en los próximos dos años. Los datos que se obtengan permitirán conocer en profundidad cómo se forman las auroras boreales y obtener más claves sobre las partículas que viajan en la radiación solar y como evitarlas en futuros viajes espaciales.

AZURE ha pillado por sorpresa a muchos habitantes de Noruega. Sitios web de noticias del país nórdico como Vol reportan un aumento de las llamadas a la policía noruega para preguntar por las enigmáticas auroras.