“El fantasma de Pablo no nos deja en paz”: viuda de Escobar Gaviria

13 noviembre 2018

(DPA) Buenos Aires. María Isabel Santos Caballero, el nombre elegido en el exilio por la viuda del fallecido narcotraficante colombiano Pablo Escobar Gaviria, contó que el “fantasma” de su esposo, muerto hace casi 25 años, “no deja en paz” a su familia.

“El pasado nos persigue y el fantasma de Pablo no nos deja en paz”, dijo la viuda de Escobar en una entrevista publicada hoy en el portal de noticias Infobae con motivo de la edición de su biografía Pablo Escobar, mi vida y mi cárcel.

La mujer firmó el libro con su verdadero nombre, Victoria Henao Escobar, y no con el de Santos, que eligió al exiliarse en Buenos Aires en la década del 90 junto a sus hijos, Sebastián y Manuela.

“Todavía estoy muy conectada con el de María Isabel, que es el que siento que me abrió la posibilidad para poder conservar la vida. Es el nombre que elegí en nuestro exilio”, comentó.

Santos reveló en su biografía que a los 15 años fue violada por Escobar y obligada a abortar. Se trataba, hasta el momento de darlo a conocer, de un “secreto que pensaba” llevarse “a la tumba” y que fue “muy fuerte revivir”, sostuvo.

“En ese momento, desde mi niñez y desde el miedo que tenía por ese paso que había dado, es una historia que ocultas para siempre. Pero cuando ya la empecé a ver con mi terapeuta fue muy traumático para mí entenderlo”, indicó.

Escobar Gaviria lideró en los años 80 en Colombia el Cartel de Medellín, dedicado al narcotráfico. El 2 diciembre de 1993, murió abatido a disparos durante un operativo policial.

Según diferentes testimonios, el Cartel de Medellín cometió, bajo el liderazgo de Escobar Gaviria, unos seis mil homicidios, entre ellos el magnicidio de Luis Carlos Galán, candidato presidencial a la elección de 1990.

Santos y sus hijos llegaron a Buenos Aires un año después de la muerte del narcotraficante. “Se ha dicho que tenemos su dinero y eso no es así. No nos quedó nada. Lo que no fue confiscado fue a parar a sus enemigos como retribución al daño que había causado en esa guerra”, aseguró.

Y agregó: “Si Pablo no se hubiera muerto, nosotros no existiríamos. A esta altura no estaríamos vivos”.

Santos y su hijo Sebastián están siendo investigados desde hace meses por la Justicia argentina por presuntas maniobras de lavado de dinero del narcotráfico.