Llega fórmula para prevenir adicciones entre adolescentes

1 diciembre 2019

Por Arturo Ramos Ortiz – Resulta que Islandia tiene una fórmula exportable para combatir adicciones, lo ha hecho durante 30 años en 30 diferentes países y hoy llega a México para hacer de Guanajuato su cliente número 31 . El modelo no puede ser una copia, por lo que trabajarán a partir de enero en levantar un tamiz psicosocial de los jóvenes en ese estado

Hace años, en Europa se decía “Islandia sabe cómo acabar con las drogas entre los jóvenes, pero nadie escucha”. Se aludía a un programa novedoso de prevención con el que aquel país comenzó a reducir el uso de alcohol, tabaco y drogas duras entre adolescentes. Y no sólo eso, a la par, disminuyeron fenómenos como la desintegración familiar, el bullying y se favoreció un uso más responsable de las redes sociales.

¿Magia? Los islandeses dicen que es un proceso basado en datos y validación científica que es plenamente exportable. A la fecha lo han llevado a 30 países  y el “cliente” 31 es una entidad federativa mexicana: Guanajuato.

El modelo parte de un conocimiento extremadamente detallado de la realidad de los jóvenes de entre 15 y 16 años. Se crea una base de bases de datos sobre condiciones familiares, escolares y de actividades extraacadémicas que se actualizan a la velocidad con la que cambia actualmente la vida de los adolescentes. Los jóvenes están bajo una lupa de análisis psicosocial, se detectan riesgos y se busca entender cómo están viviendo.

La intención del programa es intervenir antes de que el joven pase por el alcohol o el tabaco como preámbulo a otras sustancias adictivas como inhalables, cocaína o anfetas.

Algunas medidas surgidas de este programa parecerían bromas, de no ser porque se ha ­corroborado que atacaron factores de consumo de sustancias adictivas. Por ejemplo, prohibir la venta conjunta de ginebra y cacahuates en países europeos si esa dupla era la fórmula para las borracheras adolescentes.

Pero eso o algo parecido aplicable a nuestra realidad, sería sólo una medida individual, lo difícil es establecer un programa específico, multifactorial, que se adapte a la realidad de jovencitos mexicanos. Así, las acciones no pueden diseñarse sin tomar en cuenta factores familiares (hábitos de los padres respecto a sus hijos, por ejemplo), datos como el acceso real de los menores a actividades extraescolares atractivas, la manera como conviven entre ellos, entre otra información.

“Es este un programa de prevención que tiene un fundamento y evidencia científica”, explica a Crónica Daniel Díaz, secretario de Salud guanajuatense, “Islandia tiene prácticamente 20 años implementándolo con muy buenos resultados, luego de que llegaron a tener, como nosotros, más del 50 por ciento de sus adolescentes experimentando con alguna sustancia ilegal o legal”.

“Contactamos a la Universidad de Reikiavik y al gobierno de Islandia y conocimos el proyecto allá”, agrega en alusión al origen de la importación. Guanajuato ha apostado exitosamente en temas económicos, educativos y tecnológicos a mirar y buscar en la experiencia más allá de las fronteras nacionales. Ahora toca el turno a un tema, las adicciones, que es una prioridad en el país.

La réplica guanajuatense  se realizará con asesoría de los islandeses, para lo que ya se firmaron los acuerdos necesarios.

Las acciones comenzarán a ejecutarse con rapidez. En enero, se realizará un tamizaje, es decir, un levantamiento muy detallado de factores de riesgo psicosociales. Un levantamiento de datos extremadamente detallado que abarcará León, Silao, Guanajuato, Irapuato y Celaya, es decir, donde la autoridad local ya tiene conocimiento de que hay un problema de jóvenes que están experimentando con sustancias.

“Vamos a empezar a trabajar con jóvenes de 15 a 16 años, que en estos momentos son 80 mil en los municipios objetivos”, comenta el secretario estatal de salud, “luego los 900 mil en esa edad, bajo un ejercicio de priorización y una vez que el piloto camine”.

Los islandeses estuvieron este jueves y viernes en Guanajuato para “tropicalizar” el modelo, pues no se trata de realizar una copia de medidas generales, ni tampoco de tradicionales promocionales antidrogas en favor de una “vida sana”.

Si con la recopilación de datos se detecta que hay un factor en la vida diaria de los jóvenes que favorece experimentar con sustancias como el alcohol o el tabaco, deberá establecerse una medida a nivel local que lo minimice.

En el caso de Islandia, las medidas incluyeron el regreso de impuestos a los bolsillos de los padres para que pudieran pagar inscripciones a clubes de diferente tipo para sus hijos.

“Estamos conscientes de que no vamos a tener resultados de la noche a la mañana”, dice el titular de Salud estatal en consonancia con una de las premisas del modelo islandés, “pero el gobernador Sinhue Rodríguez está convencido de que el tiempo que dure su administración es suficiente para ver los primeros cambios”.

En diferentes países, lo logrado tiene que ver no sólo con una caída drástica del porcentaje de jóvenes que se meten una borrachera al mes o que experimentan con sustancias más duras, sino que a la par se detectó un incremento notable del tiempo que los jóvenes pasan con sus padres; del porcentaje de padres que saben en dónde están sus hijos y del número de jovencitos inscritos en deportivos o en clubs de actividades extraescolares.

Guanajuato, comenta el secretario, Díaz, debe apostar al modelo y a aglutinar en torno a él el trabajo que realiza de gobierno estatal, municipales y ciudadanos.

Las primeras acciones deberán reformarse conforme la realidad de los jóvenes cambie. La base de datos de conocimiento sobre los jóvenes y su entorno estará disponible prácticamente de inmediato, no en meses o años, como ocurre en investigaciones sociales tradicionales. “Las cosas cambian rápido en la vida de los adolescentes”, señala una premisa del programa, así que el seguimiento de datos debe actualizarse con la misma rapidez.

Familia, escuela, actividades extras como deportes, así como la interacción con sus pares, estarán reflejadas en ese conocimiento sistematizado.

En cuanto al uso de esta importación, el secretario de Salud de Guanajuato comenta que han compartido el trabajo con otras entidades e incluso con el doctor Juan Manuel Quijada Gaytán, responsable federal de los Servicios de Atención Psiquiátrica.

“Estamos en la mejor disposición de colaborar con todos”, dice el secretario Díaz, la importación del modelo islandés entró por Guanajuato, una entidad acostumbrada ya a mirar al exterior, pero no tendría por qué quedarse sólo en ese estado.

El próximo lunes en la Ciudad de México, Guanajuato presentará este proyecto al resto del país.