Por qué nunca debes subestimar la velocidad de una tarántula

1 abril 2018

¿A qué velocidad corre una tarántula? Si nos atenemos a una cifra en kilómetros por hora, las tarántulas no son grandes velocistas, pero estas espectaculares arañas son cazadoras, y atrapan sus presas gracias a la velocidad en sprint. Este grupo de ciclistas que paseaban por Brasil lo descubrieron por las malas.

Ocurría en Vitoria de Santo Antao, Pernambuco. Un grupo de ciclistas paseaba entre unos campos cuando uno de ellos divisó una araña de grandes dimensiones en la vía. Al acercarse para curiosear, el animal atravesó la distancia que lo separaba de uno de los curiosos como un rayo y trepó por su pierna.

Los brasileños, que ya están muy versados en lidiar con arañas como esta, a las que conocen popularmente como caranguejeiras, lograron apartarla suavemente y todo se tradujo en un susto y una anécdota para el futuro. La picadura de estas arañas depende de la especie, pero ninguna es especialmente peligrosa para el hombre. Además, estos arácnidos no son agresivos. Atacan solo si se ven amenazados y prefieren huir antes que hacerlo. Muchos los consideran una mascota ideal.

Más rápidas con el calor

Las tarántulas pueden recorrer una distancia de alrededor de cuatro veces su tamaño en un segundo, pero el calor las hace más rápidas. El ejemplar que recorre esos cuatro veces su tamaño a 17 grados es capaz de moverse 10 veces su propio tamaño a 38 grados.

La razón de esto es que las tarántulas no confían en la fuerza bruta de los músculos para moverse. En lugar de ello bombean el equivalente a la sangre de los seres humanos (una sustancia llamada hemolinfa) dentro de los tubos de sus patas. La presión de la hemolinfa es lo que permite a las patas moverse con rapidez. Si hace calor, la viscosidad de la hemolinfa es menor, y por tanto pueden ejercer más presión con ella.

Es un dato interesante si algún día paseas por la selva, ves una araña a un par de metros y crees que estás a una distancia segura. Mejor retrocede un poco.