Una diputada argentina genera un escándalo al recomendar el uso de dióxido de cloro en plena sesión

8 octubre 2020

La diputada opositora Mónica Frade desató un escándalo al tomar la palabra durante una sesión parlamentaria en Argentina para recomendar el uso del dióxido de cloro como tratamiento contra el coronavirus, a pesar de que un adulto y un menor de edad ya murieron en ese país por tomar una sustancia que está prohibida por las autoridades sanitarias.

«Los exhorto a que se contacten con el alcalde de San José de Chiquitos, en Santa Cruz de la Sierra, que ha utilizado métodos alternativos y que no tiene en su ciudad un caso de covid», aseguró Frade al referirse a un pueblo pequeño de Bolivia que tiene poco más de 9.000 habitantes y que, entre otras medidas, impuso el dióxido de cloro como parte del tratamiento de atención a pacientes graves de coronavirus.

El alcalde de esa localidad, Germaín Caballero, autorizó el uso de la sustancia, pero el éxito del combate a la pandemia se explica más bien porque se organizaron rastrillajes para detectar contagios casa por casa y aislar a los enfermos, se repartieron dotaciones gratuitas de medicamentos, se dio seguimiento a los grupos vulnerables y se establecieron programas de colaboración entre autoridades, empresarios y vecinos en general.

Durante la sesión en el parlamento, Frade agregó que Argentina tendría que mirar otros ejemplos y países latinoamericanos que han autorizado el uso de dióxido de cloro, aunque en realidad solo lo ha promovido de forma oficial el gobierno de ultraderecha de Jair Bolsonaro en Brasil.

También se refirió a provincias argentinas que hay utilizado «el ibuprofeno inhalable» y que, según ella, con eso minimizan las consecuencias de un virus que tiene altos niveles de contagios, a pesar de que no hay evidencias científicas ni reportes oficiales que respalden sus declaraciones.

«Me pregunto por qué el gobierno argentino le está negando al pueblo argentino esas alternativas para minimizar los daños del virus», cuestionó.

Irresponsabilidad

El discurso de Frade fue ampliamente criticado, e incluso la compararon con la conductora Viviana Canosa, quien bebió dióxido de cloro en vivo en televisión.

«Vamos a despedirnos, voy a tomar un poquito de CDS», afirmó al término de ‘Nada personal’, el programa que conduce, mientras agarraba una botella de plástico que contenía dióxido de cloro y bebía un trago.

«Oxigena la sangre. Viene divino. Yo no recomiendo. Yo muestro lo que hago», dijo sonriendo en una escena que provocó una alarma porque implica la publicidad de un producto que en realidad tiene usos industriales y no es apto para consumo humano, por lo que ya tuvo graves consecuencias en el país.

Luego de la promoción de la comunicadora, a principios de agosto Juan Manuel Ríos, un hombre de 51 años, murió en la provincia de Jujuy, ubicada en el norte del país, por haber ingerido dióxido de cloro para atenderse una gripe.

«Mi hermano no sabía si tenía o no coronavirus pero presentaba los síntomas. En la desesperación por curarse, tomó dióxido de cloro. Nadie lo obligó, pero tomó la decisión tras ver un video que decía que curaba el coronavirus», dijo su hermana Gloria Ríos.

Pocos días más tarde, le pasó lo mismo a un niño de cinco años que vivía en Neuquén, una provincia del sur argentino, que murió por intoxicación de dióxido de cloro. Los padres del menor le dieron la sustancia, así que son investigados por el delito de ‘muerte dudosa’.

Advertencias

Ante la creciente promoción del uso de dióxido de cloro, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), el organismo que controla la eficacia, seguridad y calidad de productos en Argentina y que autoriza o no su venta o consumo para evitar que conlleven riesgos para la salud, emitió un comunicado para explicar los peligros que conlleva la ingesta de esa sustancia.

«Debido a la circulación de información en redes sociales y medios digitales relacionados a la utilización de dióxido de cloro para el tratamiento de covid-19 u otras enfermedades, se recuerda que el producto mencionado no cuenta con estudios que demuestren su eficacia y no posee autorización alguna por parte de este organismo para su comercialización y uso», advirtió.

También recordó que, de acuerdo con información de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la ingesta de dióxido de cloro y el clorito de sodio reaccionan rápidamente en los tejidos humanos y, si se administran por vía oral, pueden causar irritación en el esófago y estómago, dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea e intoxicaciones severas, entre otras complicaciones que pueden incluir graves trastornos hematológicos, cardiovasculares y renales.

«Además, la inhalación puede generar edema pulmonar, broncoespasmos, neumonitis química y edema de glotis, entre otras complicaciones respiratorias como bronquitis crónica y erosiones dentales, así como complicaciones en otros órganos del cuerpo», precisó el organismo.

Sin embargo, estas explicaciones fueron ignoradas por la diputada Frade, quien aprovechó los micrófonos del Parlamento para volver a promover el dióxido de cloro.