7.2 millones se han reincorporado al mercado laboral, 92% en la informalidad

6 septiembre 2020

La informalidad se ha convertido en la alternativa para la reactivación del mercado laboral después de la paralización que se vivió en los meses de la Jornada de Sana Distancia por la pandemia de Covid-19. Entre mayo y julio de este año, 6.7 millones de personas se han ocupado en este sector, 92% de quienes se han sumado a la población económicamente activa (PEA).

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la población en la economía informal pasó de 20.7 millones en abril a 27.3 millones de personas en julio, para llegar a una tasa de informalidad laboral de 54.9%, siete puntos por arriba de lo reportado para el primer mes de confinamiento.

“De los 12 millones de personas que salieron de la PEA en abril de 2020, regresaron alrededor de 7.2 millones para el séptimo mes de este año”, explicó el Inegi en un comunicado. Esto implica que nueve de cada 10 personas que han retornado al mercado laboral lo han hecho en condiciones precarias, ya que carecen de acceso a la seguridad social y prestaciones.

Por su parte, el organismo reportó que la tasa de desocupación se redujo marginalmente de 5.5 a 5.4% entre junio y julio. Además, se registró un incremento de 1.5 millones de personas en la PEA y una tasa de participación económica de 54.9% de la población en edad de trabajar, 1.8 puntos superior a la del sexto mes del año.

La totalidad de personas que se sumaron a la PEA en julio lo hicieron en el sector informal, con un aumento de 1.7 millones de personas. En tanto, en el rubro de empleo formal hubo un caída de 262,000 plazas.

Entre la población ocupada, reportada en 49.8 millones de personas, aumentó en 4.2 millones el número de trabajadores con jornada laboral completa, lo que llevó a que la tasa de subocupación se redujera de 20.05 a 18.44% entre junio y julio. Los sectores con mayor dinamismo en el retorno laboral fueron el comercial y la industria extractiva, de electricidad y manufacturera.

Estos resultados, expresó el Inegi, “confirman la recuperación de la ocupación y el empleo iniciada en junio, principalmente impulsada por la reapertura gradual de los negocios y empresas en actividades económicas no esenciales. Los cambios más importantes entre junio y julio de 2020 tuvieron lugar en un aumento de la PEA y en la conformación de la población ocupada, en la que se observó una disminución en los ocupados a tiempo parcial, frente a un crecimiento de la informalidad laboral, del trabajo a tiempo completo y de los ocupados con ingresos laborales entre dos y cinco salarios mínimos”.

En tanto, la tasa de desempleo ampliada, que contempla a los desocupados y a la población que no está activa, pero sí disponible para laborar, se redujo de 25 a 22% entre junio y julio, abarcando a 14 millones de personas.

La brecha laboral, que además del concepto ampliado contempla a las personas subocupadas, disminuyó de 40 a 36.4% de la fuerza laboral, después de haber tocado un máximo de 53.2% en mayo. Es decir, 23.3 millones de mexicanos necesitan un empleo.

Lenta recuperación en puerta

El crecimiento del sector informal en los últimos meses es un indicador de que las personas no están esperando a que el mercado laboral genere nuevas oportunidades, están buscando alternativas para recuperar los ingresos, opina Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

“El comportamiento de la subocupación y el crecimiento de la informalidad implican, por una parte, menores ingresos y debilitamiento de las prestaciones”, comenta en entrevista la especialista, pero además reflejan que “el mercado laboral tardará en recuperarse más que el Producto Interno Bruto”.

La economista en Jefe de Banco Base opina que habrá una reconfiguración del trabajo, con ingresos más bajos, más trabajadores subocupados y el aumento de la informalidad y el desempleo en los próximos meses.

La precarización laboral no es el único problema del incremento de la informalidad. Marcelo Delajara, director del Programa de Crecimiento Económico y Mercado Laboral en el Centro de Estudios Espinosa Yglesias (CEEY), afirma que el tiempo de permanencia en este sector es otra de las implicaciones que, a largo plazo, perjudica a los trabajadores.

“Una vez que entras al sector informal, es muy difícil que salgas de ahí. La economía tiene que estar creciendo muy rápido, se tienen que estar creando empleos formales a un ritmo muy rápido para que la gente pueda abandonar la informalidad”, explica.

Así, frente a la proyección de un panorama de recuperación lenta tanto de la economía como del empleo formal, se puede esperar una informalidad laboral más fuerte y un aumento en el número de personas optando por quedarse en dicho sector, agrega el especialista del CEEY.

Por su parte, Iván Arias, director de Estudios Económicos de Citibanamex, considera que la recuperación del mercado laboral reportada para julio es de “claroscuros”. Por una parte, hay una reactivación del empleo y, por otra, la mayoría es en la economía informal.

“Hacia adelante, veríamos una recuperación del empleo, incluyendo el formal registrado en el IMSS, aunque a un ritmo lento, pero con un incremento mucho mayor en la informalidad, de tal manera que esta tasa termine en niveles superiores a los observados previos a la crisis y un incremento en la desocupación también”, expuso.

Con el ejercicio de julio, el Inegi regresó a la modalidad de encuestas presenciales después de que las autoridades sanitarias permitieran estas actividades. En este caso, la ENOE fue en un modelo mixto con 72% de entrevistas cara a cara y 28% telefónicas, esquema que el organismo buscará mantener de manera permanente en el futuro.