Cómo lograron sobrevivir los 103 pasajeros que iban en el avión accidentado en Durango

2 agosto 2018

Poco después de despegar del aeropuerto de Durango, en el norte de México, el avión de Aeroméxico, un Embraer 190 con 103 personas a bordo, se estrelló en mitad de un descampado. Las primeras imágenes de las agencias con el avión en llamas hacían presagiar lo peor, sin embargo, no hay víctimas mortales.

A esta hora, el parte oficial de las autoridades habla de 85 heridos, dos en estado crítico, aunque ninguna víctima mortal entre los 97 adultos, dos niños y cuatro tripulantes a bordo. Según José Rosas Aispuro, el gobernador del estado de Durango:

Durante la primera inspección de los restos del avión no se encontraron cuerpos, luego lo hemos podido confirmar.

¿Qué ocurrió exactamente? Tal y como ha explicado Aispuro en una conferencia de prensa posterior, la investigación en curso apunta a que después de despegar el avión, este fue golpeado por una ráfaga de viento que lo hizo descender rápidamente y tocar el suelo con su ala izquierda, separando sus dos motores. El avión fue proyectado fuera de la pista y cayó aproximadamente a unos 300 metros de distancia.

Luego comenzaron a llegar las primeras declaraciones de los pasajeros que no sufrieron heridas de consideración, quienes ofrecían más pistas sobre el accidentado vuelo y cómo pudieron sobrevivir a un siniestro aéreo. Por ejemplo Jackeline Flores, quien dijo que el avión se estrelló poco después de despegar bajo una fuerte lluvia. Ella y su hija escaparon de un agujero en el fuselaje mientras el avión se llenaba de humo y llamas. Según Flores :

Una niña pequeña que salió del avión estaba llorando porque se le quemaban las piernas. Me siento bendecido y agradecido con Dios.

Otro de los supervivientes, en este caso un pasajero que iba sentado en un fila Premium Economy, escapó por la parte delantera del avión. Según su testimonio, la aeronave no despegó correctamente “tal vez debido a su peso o debido a la intensa tormenta que acababa de comenzar a golpear a la ciudad”.

Rómulo Campuzano, otro de los supervivientes, dijo que el avión había dejado la tierra minutos antes cuando ocurrió el accidente:

El avión había comenzado a tomar velocidad y ya había despegado del suelo, desde la pista, y de repente comenzó a caer, no sé por qué. Sentí dos golpes, dos golpes muy fuertes y luego el avión comenzó a temblar de forma extremadamente violenta. Gracias a Dios no se han perdido vidas.

Al rato, la oficina de defensa civil del estado de Durango publicó las primeras fotos del avión todavía humeante, aunque aparentemente intacto, acostado sobre un campo.

Por tanto, y a falta de confirmar que el mal tiempo y las condiciones climatológicas adversas jugaron un papel fundamental en el accidente, tanto el área donde fue a parar la aeronave, un terreno baldío cercano al aeropuerto, como el momento del mismo, al poco tiempo de despegar, jugaron a favor de los pasajeros.

Además, la forma en que se detuvo en una posición horizontal ayudó a la evacuación rápida, incluso varios de los pasajeros han contado a los medios que salieron por su propio pie y pudieron ayudar a otros que estaban malheridos. En la mayoría de siniestros de vuelos comerciales esto no ocurre, la imposibilidad de las emergencias para llegar a la zona, y evacuar y socorrer antes de que se produzcan explosiones en la aeronave, aumentan el número de bajas. Esta es otra de las claves de lo ocurrido en México.

Alejandro Cardoza, el portavoz de protección civil local, también ha explicado que los pilotos intentaron realizar un aterrizaje forzoso, y que el viento puedo ayudar a realizarlo con éxito. La superviviente Jackeline Flores también ofrecía su versión con más calma horas después.

Estábamos en la pista cuando la visibilidad se oscureció. El avión despegó, entonces sentí que estaba comenzando a inclinarse y ahí es donde nos caímos. Creo que volvimos a la pista porque era una superficie dura, luego patinamos en el suelo hasta que se detuvo.

Finalmente, Israel Solano Mejía, director de la agencia de defensa civil de la ciudad, concluyó a última hora que el avión “despegó del suelo, pero se cayó de bruces” a unos cientos de metros del final de la pista.

El avión Embraer 190 que se estrelló este martes en el norte de México tenía alrededor de una década. Se trata del primer accidente aéreo en el país de una línea comercial desde noviembre de 1999, cuando el vuelo 725 de Taesa se estrelló en Michoacán con un balance final de 18 personas fallecidas.