La antigua mafia en el poder, asimilada por la 4T y en primera fila del AMLO Fest

2 julio 2019

Los primeros contingentes se instalan en el Zócalo. A las 11:00 de la mañana, procedentes de diferentes zonas del país, pequeños tumultos que intentan ganar espacio privilegiado en la celebración a un año de la victoria electoral.

El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador organizó la concentración masiva que entre “informe” simbólico no legal y festejo partidista, resuena poco después del mediodía en los acordes de ¡Morena!, el rítmico himno popularizado entre simpatizantes obradoristas por la banda de Tlaxiaco que más tarde tendrá su participación estelar.

Las seis horas desde el arribo de los primeros contingentes transcurren entre incidentes para el registro:

Emilio Azcárraga en el AMLO Fest. Foto: Tomada de Twitter @abenamar

Emilio Azcárraga en el AMLO Fest.

Ambulantes que colocan cartelones auto adscribiéndose indígenas y que acusan represión cuando son retirados, manoteos por pasar primero, y el arribo de contingentes con porras, batucadas y reivindicación de

consignas enaltecedoras de dirigentes sólo conocidos en sus comunidades de origen que se mezclan con la tradicional “es un honor, estar con Obrador”.

Caminan a tramos y paran para la nueva consigna a través de los cuadrantes del centro histórico que hoy, como ya es costumbre de la llamada “Cuarta Transformación”, no tiene despliegue de granaderos, vallas metálicas, formaciones policiacas, equipos antimotines ni arcos de seguridad. Acaso un breve despliegue de agentes de tránsito y policías de la ciudad, agilizan el paso de personas y vehículos.

En todo el rigor policial está ausente, excepto en torno a Palacio Nacional, donde agentes de la recién creada Guardia Nacional se aproximan a puertas y estancias, vigilantes a la distancia del paso que, por el extremo derecho del templete, facilita el acceso a los potentados, antigua “mafia del poder” asimilada hoy como cada sexenio, a la parafernalia presidencial.

Alejandro Encinas y Carlos Slim en el Zócalo. Foto: Tomada de Twitter @abenamar

Alejandro Encinas y Carlos Slim en el Zócalo.

Para Carlos Slim, Emilio Azcárraga y el compadre, Miguel Rincón, hay lugar asignado al frente por el que no tendrán que esperar.

El resto se distribuye entre colores guinda del morenismo, rojo y amarillo del petismo, cartulinas de tinta corrida por el aguacero, y entre todas las pancartas y cartelones, destaca por ser la más grande, una bandera del arcoíris que ondea con fuerza por la ventisca que sigue a la lluvia inquietante una hora después del mensaje presidencial.

A las 4:00 de la tarde, el Zócalo está casi repleto, semivacío del lado de Palacio, desbordada en el extremo opuesto, allá por el Monte de Piedad.