Niegan nexo sacerdotes-delincuentes

7 febrero 2018

El fiscal general de Guerrero, Xavier Olea Peláez, debe sustentar sus declaraciones sobre el homicidio de los sacerdotes Germaín Muñiz e Iván Añorve, señaló la diócesis de Chilpancingo-Chilapa, y solicitó probar que las fotografías en las que aparece uno de ellos posando con un rifle y acompañado de sujetos armados, provocaron el ataque en el que perdieron la vida.

Al ratificar que el padre Germaín nunca estuvo vinculado con grupos delictivos, que si bien sabía de la operación de delincuentes por la zona en la que se encontraba su parroquia y su labor pastoral, el sacerdote Benito Cuenca, vocero de la diócesis, aseguró que nunca participó con ellos.

Ratificamos, una vez más, que el presbítero Germaín Muñiz García nunca estuvo vinculado a ningún grupo delictivo. Tenía conocimiento de la naturaleza misma de su trabajo pastoral de operación de algunos grupos en esa zona. Que las declaraciones que hace el fiscal Xavier Ignacio Olea Peláez son esencialmente ambiguas y consideramos que carecen de sustento”, agregó.

Como se recuerda, Olea Peláez señaló que el padre Germaín Muñiz pudo ser identificado por grupos delictivos como miembro de una organización contraria al aparecer en dichas fotografías, lo que, junto con un conflicto en el baile grupero al que asistieron en Juliantla, presumiblemente pudieron desencadenar el ataque armado del que fueron víctimas.

Por ello la diócesis exigió una copia, completa y certificada, de la carpeta de investigación que lleva la Fiscalía del estado, y pidió que ésta continúe con el caso apegada a derecho y a la verdad de los hechos.

Pulso Político On Line / Agencias