Oso hambriento se roba un combo de El Pollo Loco

3 agosto 2020

Desde que los humanos permanecen más tiempo en sus casas por la cuarentena a causa de la pandemia del nuevo coronavirus SARS-CoV-2, en Nuevo León, México se ha vuelto común encontrarse con osos, ya sea en parajes donde las personas acostumbran hacer ejercicio, e incluso en las calles, y no es algo extraño sino que simplemente estos animalitos están regresando a los territorios que habitaban antes de que se construyeran las ciudades.

Hasta el momento no se ha reportado ningún ataque de oso a los humanos. De hecho, en un encuentro bastante cercano, una mujer incluso se tomó una selfie con uno; aunque no hay que confiarse, pues no hay que olvidar que se trata de animales salvajes y también que esta especie es muy fuerte, así que en caso de que se lancen sobre una persona las consecuencias pueden ser funestas.

En esta ocasión, un oso hambriento no buscó a una persona para comérsela, sino que mostró que conoce de la vida actual y como cualquier humano fue a “El Pollo Loco”, restaurantes de una cadena de comida rápida donde se vende pollo asado, aunque como no llevaba dinero pero sí mucha hambre, no tuvo más remedio que robarse la comida.

Por supuesto que el restaurante no desaprovechó lo sucedido para hacerse algo de publicidad en redes sociales, y es que este tipo de situaciones son comunes porque los osos tienen un gran olfato, y por supuesto que nadie se atrevería a oponer resistencia y quitarle el pollo, así que fácilmente obtuvo lo que quería y necesitaba, debido a que por su tamaño esta especie ingiere grandes cantidades de alimento.

Desde hace algunas semanas las autoridades en ese estado norteño de México han hecho el llamado a las personas a no dejar en cualquier lado la comida en la casa, sino guardarla, e incluso tapar bien el bote de la basura que está en el exterior para no atraer a los osos, además de que si salen a algún paraje fuera de la ciudad eviten llevar comida en las bolsas o mochilas, pues esto los puede convertir en un bocadillo.

Se han visto a los osos dentro de las casas, en albercas, y ahora robando comida de un restaurante. Nadie se hubiera imaginado que la mejor publicidad para un negocio de pollos la hiciera un oso. Es sorprendente pero al final funcionó, pues tuvieron miles de likes, más que si hubieran hecho el anuncio de que sus productos estaban en oferta al dos por uno.