Pese a Covid-19, la Basílica de Guadalupe lució llena

15 marzo 2020

Ante una Basílica de Guadalupe llena en su totalidad por fieles y visitantes, el arzobispo primado de México, Carlos Aguiar Retes, consideró que nuestro país está a la expectativa en medio de la pandemia generada por la nueva cepa del coronavirus Covid-19.

En su homilía de este domingo, el cardenal dijo que es importante informarse acerca de las maneras de cómo cuidarnos entre todos, tanto material como espiritualmente para enfrentar la actual circunstancia y el resto de las experiencias de la vida.

Por ello, a la mitad del mensaje a la feligresía, el cardenal pidió a los presentes ponerse de pie y elevar una oración a la Virgen de Guadalupe con el propósito de que ayude al pueblo de México a enfrentar sin graves consecuencias la epidemia que ha asolado a otros países en el mundo.

A propósito de lo que vivimos en el mundo hoy, de países que han sido castigados fuertemente por la epidemia y otros, que estamos en expectativa sin  saber qué es lo que sucederá con nosotros y que queremos cuidarnos, protegernos; estamos aquí con María de Guadalupe, nuestra madre, vamos a dirigirnos a ella, vamos  pedirle que nos cuide y nos acompañe, que nos proteja, el Papa lo hizo ahora recientemente en Roma; quiero también seguir su ejemplo y les pido a ustedes que juntos, hagamos esta oración, que muchos la conocen y la pueden repetir conmigo», indicó el cardenal.

En seguida, los creyentes se pusieron de pie, guardaron unos instantes de silencio y oraron junto con el cardenal.

Bajo tu amparo nos acogemos Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras oraciones, nuestras súplicas, sino que acompáñanos, protégenos, cuídanos bajo tu amparo nos quedamos, señora nuestra, madre nuestra», se escuchó en el templo en donde muy pocos de los asistentes a la misa portaron cubrebocas.

Al llegar el momento de darse el saludo de la paz, como sucede desde finales de febrero pasado, el sonido local de la basílica repitió las indicaciones preventivas al público para evitar contagios por coronavirus.

Al darnos el saludo de la paz, no lo hagamos dándonos las manos, bastará una breve inclinación con la cabeza; la sagrada comunión, será en la mano. Los que van a comulgar, colocarán la mano izquierda para recibir la ostia consagrada y con la derecha la llevarán a la boca delante de quien les ha entregado así la comunión», se dijo al público.

En ambos momentos de la celebración eucarística, la feligresía siguió las indicaciones dictadas por los obispos.

Llamó la atención que escasas parejas de jóvenes y una que otra persona de la tercera edad acudieron a escuchar la misa con cubrebocas como medida de protección.