Redes Sociales Progresistas: La sórdida disputa por un partido que aún no existe

7 octubre 2019

“¡El partido es mío!”, espetó Elba Esther Gordillo a Juan Iván Peña Neder luego de que ella le reclamó por vejar a su esposa, Lizette Clavel, diputada del Partido del Trabajo en el congreso de la Ciudad de México.

El representante legal de las Redes Sociales Progresistas (RSP) se quedó callado en ese momento, pero días después emitió una carta en la que advirtió que seguirá al frente de la asociación civil para convertirla en partido político, sin la exlíder del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

“Este movimiento –afirmó en su misiva–, con el que simpatizan cientos, miles de mexicanos, no es una empresa en la que alguien pueda quitar o poner personas a su gusto. No es una empresa en la que haya un CEO o Director General que pueda evaluar el desempeño o la productividad de sus trabajadores, porque aquí no hay empleados. AQUÍ NO ES ASÍ”.

Aunque ya ha alcanzado más de la mitad de las adhesiones exigidas por el Instituto Nacional Electoral (INE), ese pleito pone en peligro la conversión de RSP en partido político.

Fundada en las bases del magisterio, esta asociación civil consiguió celebrar 13 de las 20 asambleas estatales que requiere la autoridad electoral y ya tiene 150 mil de los 234 mil afiliados necesarios. Es la asociación más avanzada de las 20 registradas en el INE. Pero el desencuentro entre Peña Neder y Gordillo frenó ese avance por el momento y ocasionó la cancelación de la asamblea programada en Michoacán para el sábado 5.

Un integrante de la asociación señala que la intención de la maestra era poner a su yerno, Fernando González, al frente del nuevo partido y a Peña Neder como secretario general. Pensaba que podían cumplir los requisitos del INE antes de concluir este año y estar listos para las elecciones de 2020 y 2021, a fin de apoyar al presidente Andrés Manuel López Obrador ante las dificultades y divisiones que enfrenta Morena.