“Se acostumbraron a robar…”

12 mayo 2019

Por Francisco Garfias | Es una pena que AMLO descalifique la crítica. Así es difícil que corrija donde hay que hacerlo. Allí están los indicadores económicos a la baja: inversión, producción, empleo, consumo y asoma la inflación.

Según el Inegi, el alza de precios registró una tasa anual de 4.47 por ciento en abril, su mayor nivel desde el arranque del sexenio.

Las calificadoras ya degradaron el perfil crediticio de Pemex y las proyecciones de crecimiento bajaron a menos del 2 por ciento. Pero el Presidente sigue con su estribillo de “yo tengo otra información”.

Los indicadores mencionados están ligados a decisiones que él ha tomado. Lo peor es que no admite que puede equivocarse. Los malos números de hoy los adjudica al ayer.

Repite que sus críticos “están muy nerviosos, inquietos porque se acostumbraron a robar y ya eso se terminó”.

No, señor Presidente. Ni todos robaron ni todas las críticas surgen de la frustración y el enojo por la interrupción del flujo del dinero producto de la corrupción.

Hay preocupación genuina por lo que asoma. Ya tuvimos una contracción de la economía de 0.2 por ciento en el primer trimestre.  Otro trimestre igual y caemos en recesión.

¿La apreciación del peso? Los expertos saben que no deriva de la buena salud de la economía mexicana. Hay una explicación: las altas tasas de interés que se ofrecen en este país: 8.2 por ciento. Estados Unidos, por ejemplo, ofrece sólo el 2 por ciento. Hay seis puntos de diferencia.

Pero si la calificación que tenemos se vuelve a degradar, esos recursos saldrán del país y pondrán al peso en dificultades. La incertidumbre alrededor del T-MEC allí está. Pero AMLO insiste: “vamos requetebién”.

Es encomiable, sí, su cruzada para rescatar a los olvidados. Imposible no estar de acuerdo con el apoyo a los pobres, a los viejos, a los jóvenes que ni estudian ni trabajan. No son admisibles los contrastes que existen.

Pero no es ignorando los focos amarillos como esa ayuda va a ser sostenible. AMLO debe evitar el choque con los mercados financieros. Es una batalla que “ni Trump la gana”.

 

Lo admitió ayer el senador Ricardo Monreal, coordinador de la bancada de Morena: El sector privado no tiene interlocutores válidos ni en el Congreso ni en el Gobierno.

Ayer se dio un acercamiento en el Senado con 130 empresarios de 12 cámaras distintas. Al comentar el encuentro, Monreal dijo:

“Este ánimo de acercamiento ayuda bastante porque nosotros estamos intentando, desde el Congreso de la Unión, ser interlocutores de buena fe, con el sector económico, con el sector empresarial, para generar confianza, para generar estabilidad y para garantizarles que el Estado de derecho está por encima de todo”.

Es un buen intento por reconstruir lo que llama “los puentes caídos”.

Alejandro Rojas Díaz Durán, senador suplente de Ricardo Monreal y aspirante a la presidencia de Morena, no baja los brazos.

Está convencido que el “ala Polevnsky” de Morena lo quiere  “desaforar” para sacarlo de la contienda por la presidencia del partido.  Ya echó a andar la maquinita de la Comisión Nacional de Honestidad.

A principios de semana lo citaron a audiencia, pero él está confiado que no lo van a expulsar.

“No hay elementos. Fundé y motivé lo que he venido denunciando, como lo hacen las bases y los dirigentes de Morena, que han sido lesionados en sus derechos políticos por imposiciones, dedazos, o encuestas patito”, nos dijo.

Rojas reitero que pidió a la Comisión tres cosas: abrir la afiliación —cerrada desde 2017—, una consulta para elegir a los dirigentes nacionales, estatales y municipales, y que las encuestas para elegir candidatos “no las hagan en los laboratorios de la Comisión”.