Alimentos prohibidos para los perros

8 octubre 2017

Por Elena Romero García | Algunos alimentos que consumimos los humanos no son adecuados para los perros, y pueden causarles graves problemas de salud, e incluso la muerte. Conoce cuáles son y por qué no debes incluirlos en su dieta.

Debes evitar dar comida casera a tu perro para que no desprecie el pienso, y porque algunos alimentos, como los dulces, son nocivos para su salud.

Los perros necesitan una dieta completa y equilibrada para que su alimentación sea óptima, y los piensos cumplen esa función perfectamente. Por eso, hay que evitar recompensarles o hacer excepciones en su ingesta diaria con alimentos propios de una comida casera —alta en grasas para ellos—, por ejemplo, o con dulces —cuya toxicidad puede incluso causarles la muerte—. Asimismo, es necesario aclarar algunas creencias con respecto a los supuestos beneficios de que coman ciertos productos, como pienso para gatos o hierba, ya que lo que ocasionan principalmente son molestias estomacales. Si se sospecha de una intoxicación, hay que acudir lo antes posible al veterinario; la rapidez puede evitar complicaciones graves de salud.

Muchos de los alimentos que consumimos los seres humanos no son adecuados para los perros. En ocasiones no es que no sean sanos en sí mismos, sino que los introducimos en su dieta de una manera desequilibrada. Otras veces no podemos evitar la tentación de ofrecerles premios que no son apropiados para ellos, como los huesos, o que incluso pueden llegar a ser letalmente tóxicos, como el chocolate o las gominolas.

¿Qué alimentación es la más apropiada para mi perro?

La mejor forma de alimentar a nuestros perros es darles pienso. En el mercado hay una gran variedad de marcas que se ajustan perfectamente a las necesidades del animal en función de su edad, raza y peso.

Es aconsejable usar piensos de cachorro hasta que el perro cumple su primer año, y después pasar a uno de mantenimiento. La mayoría de las marcas comerciales tienen piensos diseñados para las etapas senior y preparados especiales, de prescripción veterinaria, para canes con alguna enfermedad concreta, como hepáticas, renales o cardiopatías. También hay piensos para perros con necesidades energéticas especiales, como los cazadores, los de competición, o los que realizan agility.

La cantidad de pienso a administrar es la que recomienda el fabricante, y siempre viene explicado en el envase en función del peso o edad del animal. La dosis diaria debe repartirse en varias tomas al día para facilitar el reparto de la energía y evitar digestiones excesivamente pesadas.

La comida casera y las golosinas deben evitarse para que el perro no desprecie el pienso. Además, la comida casera es demasiado salada, condimentada y grasienta, mientras que cuando se recurre a monodietas, como el arroz y el pollo, se le proporciona una dieta mal balanceada y deficiente en muchos nutrientes básicos.

Alimentos prohibidos para los perros

Algunos alimentos que consumimos los humanos no son adecuados para los perros, y pueden causarles graves problemas de salud, e incluso la muerte. Conoce cuáles son y por qué no debes incluirlos en su dieta.

 

El siguiente ranking de alimentos es una lista de productos habituales en nuestra dieta, pero que debes evitar incluir en la de tu perro porque, aunque no suponen un riesgo mortal para él, le pueden provocar complicaciones médicas importantes.

  • Huesos
    Dar huesos a los perros para comer es una peligrosa costumbre bastante extendida. Es verdad que ellos disfrutan mordiéndolos, pero existen alternativas en el mercado sabrosas y seguras como los huesos prensados o de tripa. El problema de los huesos es que pueden provocar ahogo, rotura de dientes, y alteraciones del sistema digestivo que pueden ir desde erosiones a perforaciones de las paredes gastrointestinales. En ocasiones la solución es quirúrgica y es necesario extraer el hueso.
  • Leche y derivados lácteos
    Una vez acabada la lactancia materna la cantidad de enzima que digiere la lactosa disminuye. Por esta razón, los perros adultos suelen presentar diarreacuando consumen leche o sus derivados. Además, muchos de ellos desarrollan una intolerancia a la lactosa como los humanos.
  • Sal y condimentos
    El exceso de sal o de condimentos, típico de nuestras comidas, puede provocar alteraciones electrolíticas (proporciones entre la cantidad de agua y minerales del organismo), y perjudicar a determinados perros con enfermedades concomitantes como las cardiopatías.
  • Carne cruda y embutidos 
    La carnesin cocinar es un vehículo de patógenos, por lo que es necesario que se cocine para su consumo. Los microorganismos y las toxinas que genera pueden provocar desde alteraciones leves gastrointestinales hasta la muerte por diseminación sistémica. Los embutidos son alimentos muy grasos y condimentados, de manera que no se consideran equilibrados, provocan digestiones pesadas con vómitos y diarrea, y su consumo desmedido puede ocasionar problemas pancreáticos.
  • Café y alcohol
    Aunque puede resultar difícil de creer, algunos propietarios ofrecen estas bebidas a sus perros. Los efectos del consumo de alcoholson los mismos que en las personas. En el caso del café, la intoxicación se debe a las metilxantinas que contiene, que son estimulantes, provocando nerviosismo e hiperactividad, síntomas digestivos, y hasta podría causar el coma y la muerte.
  • Pienso para gatos
    A los perros suele gustarles el pienso de los gatos porque es más sabroso, pero también es más proteico, por lo que no es adecuado para ellos. Para evitar que el perro se coma el pienso del gato, pon la comida del gato en altura, donde el perro no alcance, y la del perro en el suelo.
  • Hierba
    A muchos perros les encanta comer hierba cuando salen a pasear, y algunos dueños creen que es bueno porque facilita la eliminación de parásitos; pero esto está muy lejos de la realidad. Los perros vomitan con la hierba porque irrita el estómago, y una erosión reiterada puede provocar síntomas digestivos. El perro vomitará todo el contenido del estómago, incluidos los parásitos, en el caso de que los haya, pero esto no es una solución para desparasitar a un perro, pues no es efectiva ni sana.
  • Agua no potable
    El consumo de agua estancada, como el agua de charcos, del río, o de la playa, puede provocar vómitos y diarreas, por eso no debes permitir que la beba. Lleva siempre contigo una pequeña botella para ofrecerle agua, sobre todo cuando vayáis a dar largos paseos por zonas donde no haya fuentes de agua potable.

 

La siguiente lista enumera los alimentos que están prohibidos para los perros porque son tóxicos para ellos, incluso en dosis pequeñas, y en estos animales desencadenan síntomas que pueden llegar a ser mortales, o que conllevan graves secuelas orgánicas.

  • Ajo y cebollas
    El consumo de pequeñas cantidades de ajo o cebollaes altamente tóxico para los perros. El principio activo de estos alimentos produce una oxidación de los glóbulos rojos de la sangre que provoca su ruptura. Los síntomas son vómitos, diarrea, anemia, y aumento de las frecuencias cardiaca y respiratoria.
  • Chocolate
    La intoxicación por chocolateestá producida por metilxantinas, particularmente por la cafeína y la teobromicina. Cuanto más puro es el chocolate mayor cantidad de teobromicina, que aumenta el calcio dentro de las células y produce un incremento de la contracción muscular. Una cantidad de 60 gramos de chocolate negro en un perro de 10 kilos es mortal. Los síntomas aparecen en las primeras doce horas de la ingestión, e incluyen vómitos, diarrea, hiperactividad, nerviosismo, temblores musculares, convulsiones, coma y muerte.
  • Nueces de macadamia
    No está del todo claro cuál es la causa de su toxicidad, se especula que sea por algún componente de las nueces, contaminantes en el procesado, o micotoxinas. Los síntomas dependen de la cantidad ingerida, pero pueden ir desde debilidad y depresiónhasta ataxia (pérdida de coordinación en los movimientos) y temblores. Se recomienda el tratamiento para controlar el malestar del perro, pero la recuperación se produce a las 24 o 48horas.
  • Uvas y pasas
    Su consumo puede llegar a provocar un fallo renal agudo porque contienen ocratoxina (producida por hongos), que los perros son incapaces de metabolizar. Con 20 gramos de uvas o 30 gramos de pasas, se alcanza la dosis tóxica en un perro de 10 kilos. A las seis horas tras la ingestión aparecen vómitos y letargia, pero si no se trata rápidamente se produce un fallo del riñón en las 24-72 horas posteriores.
  • Caramelos y chicles
    El xilitol es un sustitutivo de la glucosa que produce menos caries y aporta menos calorías, que se usa en caramelos, golosinas y chicles. El consumo de golosinas puede provocar una grave hipoglucemia en el animal porque el xilitol estimula la secreción de insulina.También se han descrito casos de fallo hepático fulminante.
  • Basura
    A algunos perros, y con frecuencia a los cachorros, les encanta comer basuras y desperdicios. El peligro de consumir alimentos en mal estado es la liberación de las endotoxinas que generan las bacterias, ya que provocan alteraciones gastrointestinales muy graves que afectan a la barrera intestinal y pueden llegar a generalizarse y causar la muerte. Hay que tener especial cuidado con los frutos secos enmohecidos, que poseen una neurotoxina—llamada penitrem A— que alcanza la musculatura del cuello y de la cabeza y causa espasmos, incoordinación, convulsión y muerte.

¿Qué debo hacer si detecto signos de intoxicación en mi perro?

Ante cualquier sospecha de intoxicación en el perro, lo recomendable es acudir lo antes posible al veterinario, pues el tiempo de actuación es clave en estos casos. Es interesante describirle lo que ha comido tu mascota y estimar la cantidad consumida. A no ser que lo haya comido muy recientemente, no es adecuado administrar ningún producto casero que facilite el vómito, y en ningún caso si ya hay síntomas.

Por eso, cuanto más rápido sea atendido por un veterinario, menos posibilidades de complicación. En función del tóxico será necesaria la hospitalización del animal para estabilizarlo y someterlo, si es necesario, a un lavado gástrico. En ocasiones las consecuencias pueden ser fatales, y en otras pueden quedar secuelas en hígado, riñón, o páncreas.