El mito de la sangre dulce: por qué los mosquitos pican a unas personas y a otras no

No falla. Te levantas por la mañana y los mosquitos te han dejado hecho un cuadro mientras que tu pareja o tus amigos no tienen ni una picadura. Eso es que tienes la sangre dulce, dice la abuela. ¿Qué hay de cierto en esta frase? y, aún más importante ¿por qué los mosquitos siempre la toman contigo?

La popular frase de la abuela, como ya sospechabas, es un mito probablemente basado en la preferencia de algunos insectos polinizadores (entre ellos los mosquitos macho) por las flores con nectar dulce. En realidad los mosquitos no ansían tu sangre por el azúcar que pueda tener, sino por las proteínas. Las hembras, que son las únicas que pican, necesitan de ese aporte proteínico para madurar los huevos que incuban en su abdomen.

Un estudio de 2003 aseguraba haber encontrado indicios de que los mosquitos de la especie Aedes albopictus (los infames mosquitos tigre) prefieren a las personas de grupo sanguíneo O sobre los grupos A, B o AB. Sin embargo, no existen evidencias de que este comportamiento sea universal.

Una hembra de mosquito tigre en acción. Foto: Wikipedia

Si no es el azúcar en sangre ni el grupo sanguíneo, ¿por qué las malditas bestezuelas te prefieren siempre a ti? Desgraciadamente no hay una respuesta absoluta. De hecho, ni siquiera hay hay una respuesta general. Diferentes especies de mosquitos prefieren unos animales sobre otros, y las que pican al ser humano también se sienten atraídas por diferentes cosas. Si te sirve de consuelo, no estás solo. El profesor de entomología médica de la Universidad de Florida Jonathan Day estima que alrededor de un 20% de la población comparte la maldición de ser un imán para los mosquitos. ¿Qué ven los mosquitos en nosotros? Varias cosas…

Foto: Jorge Rodríguez / Flickr, bajo licencia CC 2.0

Primero, la respiración

Lo primero que atrae a las hembras de mosquito es el dióxido de carbono que exhalamos al respirar. No todas las personas exhalan la misma cantidad de este compuesto. Las personas con el ritmo metabólico más elevado, las personas de mayor tamaño, o las mujeres embarazadas exhalan mas dióxido de carbono. Sí, si eres una gran persona (hablando estrictamente de tu complexión, no de tu personalidad) probablemente te piquen más, pero no porque tengas más espacio donde los bichos puedan aterrizar, sino porque generas más gas del que les atrae.

Segundo, la temperatura

Un segundo factor que lleva a los mosquitos a sentirse irresistiblemente atraídos por tu persona es el calor que emite tu cuerpo. Las personas no tenemos la misma temperatura corporal, y los mosquitos suelen preferir los blancos más calientes.

El ejercicio físico te hace más apetecible a los mosquitos, pero no es el único factor.

Tercero, el olor corporal

El dióxido de carbono y la temperatura no son los únicos factores que pueden convertirte en el buffet libre de moda entre los mosquitos del barrio. El tercer factor es el más traicionero: tu olor corporal. Cada ser humano emite un aroma característico que puede contener hasta 300 sustancias diferentes. Algunas de ellas atraen a los mosquitos, y otras no. Se ha demostrado, por ejemplo, que el ácido láctico, el ácido úrico o el amoníaco presentes en tu sudor son reclamos irresistibles para algunas especies de mosquito.

El ácido láctico se genera por el ejercicio físico, pero la proporción de ácido úrico es un factor genético y otras sustancias que atraen a los mosquitos dependen también de la alimentación. Se han llevado a cabo experimentos en los que se ha demostrado que los mosquitos no pican en la misma proporción a gemelos idénticos, así que la genética no es el único factor a tener en cuenta.

Cuarto, las bacterias de tu piel

Un estudio de 2011 llegó a una interesante conclusión, las bacterias que viven en nuestra piel también juegan un papel a la hora de atraer algunas especies de mosquitos. De hecho, hay algunos que se sienten especialmente atraídos hacia las zonas del cuerpo con mayor flora bacteriana, como los pies.

Foto: OiMax

Quinto, la cerveza

Espera… ¿qué? Sí, la cerveza y el alcohol en general pueden jugar un papel en lo atractivo que eres para los mosquitos. Decimos “pueden” porque más que una causalidad, lo que se ha encontrado es una correlación. El estudio, llevado a cabo en 2002, descubrió que una sola cerveza ya hace que los mosquitos te vean más apetitoso, pero la razón para esto no está nada clara. El alcohol eleva la temperatura corporal y también incrementa la proporción de etanol en el sudor. Cualquiera de estos factores podría influir, pero la afición de los mosquitos por los bebedores sigue siendo un misterio.

El secreto de las personas que repelen mosquitos

No existe, en definitiva, una sola clave que explique por qué los mosquitos te acribillan a ti y respetan escrupulosamente a la persona que duerme contigo. La idea de que comer plátano hace que atraigas más mosquitos es un mito. Tomar un suplemento de vitamina B-12 tampoco te hace menos atractivo a sus picaduras.

Actualmente, la ciencia se centra no en las personas que más sufren los ataques de los mosquitos, sino en los que no los padecen. Diferentes análisis de las sustancias presentes en el sudor de las personas que disfrutan una vida casi sin picaduras pueden ser la clave para encontrar un repelente realmente efectivo. Mientras tanto, tendremos que seguir recurriendo a los métodos conocidos, pero no muy eficientes.

La buena noticia es que la reacción alérgica que hace que nuestra piel se hinche y pique alrededor de la picadura se reduce cuánto más nos pica la misma especie. Dicho de otro modo: cuanto más nos pican, menos nos pica. La mala noticia es que eso solo funciona para cada especie y hay más de 3.000.