Art Selfie es la divertida herramienta de Google que busca a tu gemelo en obras de arte

5 septiembre 2018

Los experimentos en el ámbito del reconocimiento facial siguen siendo un buen reclamo para demostrar las opciones de esta tecnología. Microsoft lleva tiempo queriéndonos “ver la cara”, y Google ha demostrado también divertidas opciones, la última de las cuales llega con Art Selfie.

Esta opción forma parte de la aplicación Google Arts & Culture, que permite que nos saquemos un selfie para luego compararlo con millones de obra de arte. A partir de ahí Google te dirá quién es tu particular “gemelo” en la historia del arte, y los resultados, sin ser asombrosos —al menos en mi caso—, son curiosos.

Descubriendo obras de arte por la cara

En realidad Art Selfie ya se hizo famoso a principios de año, pero aquel experimento solo estuvo disponible en algunos países. La función acabó viralizándose y tras 78 millones de Art Selfie en aquella primera etapa de experimentación convenció a los responsables de Google de expandir su disponibilidad de forma global.

Art2Igual tendría que dejarme bigote. Uhm.

Eso permite que cualquiera pueda ahora instalar Google Arts & Culture en su dispositivo Android para probar la característica. Dicha opción está disponible desde la propia pantalla de inicio de la aplicación: en cuanto nos desplazamos un poco hacia abajo en esa primera pantalla veremos cómo es posible acceder a la ocpión “Art Selfie”.

Como explican antes de usarla, nuestra foto no se comparte con nadie y simplemente se analiza para buscar parecidos con retratos de todo tipo de obras de arte. Ese análisis apenas lleva unos instantes, tras lo cual la herramienta presenta unos resultados a los que asigna un porcentaje de similitud.

Que esos porcentajes sean más o menos optimistas es ya otra cuestión —no creo que me parezca un 75% al almirante holandés Maarteen Harpertszoon Tromp, pero en fin—, pero junto a ese resultado Google ofrece otros que también se acercan a esos niveles de parecidos razonables.

La idea es divertida no ya por esa forma de aplicar el reconocimiento facial, sino porque a través de ella uno puede descubrir obras de arte que desconocía y que sin duda pueden acabar impresionándonos tanto si las conocíamos como si no lo hacíamos. Una interesante y curiosa forma de dar un paseo por esos retratos históricos, desde luego.