El ABC para entender la orden ejecutiva de Trump contra Facebook y Twitter

28 mayo 2020

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó su guerra contra las compañías de redes sociales al firmar este jueves una orden ejecutiva que limita las protecciones de responsabilidad amplias que poseen los gigantes tecnológicos de las redes sociales, como Twitter y Facebook.

La orden también abre la puerta para que sea legal castigar a estas plataformas por su gestión y vigilancia de contenido en publicaciones de terceras personas.

Esta medida se da un día después de que Twitter colocara etiquetas de verificación de datos en un par de tuits del mandatario de Estados Unidos. Dijo que las alertas fueron “decisiones editoriales” por parte de Twitter y significaban activismo político. Añadió que eso debería costarles a estas compañías sus protecciones en contra de demandas relacionadas a lo que se publica en sus plataformas.

Grupos de la industria de la tecnología no estuvieron de acuerdo, diciendo que sofocaría la innovación y el discurso en internet. La Cámara de Comercio de EU también se opuso: «independientemente de las circunstancias que llevaron a esto, no es la forma en que se formulan las políticas públicas en los Estados Unidos».

Las acciones de Twitter cerraron con una pérdida de 4.45 por ciento, a 31.60 dólares. En el día tuvo un mínimo de 31.32 dólares por papel. En tanto, Facebook tuvo una caída de 1.61 por ciento, a 225.46 dólares por título. En la sesión tuvo un precio mínimo de 224 dólares.

– La medida instruye a dependencias del Ejecutivo a solicitar a agencias normativas independientes, como la Comisión Federal de Comunicaciones y la Comisión Federal de Comercio, que estudien si pueden imponer nuevas regulaciones a estas compañías.

Desde este primer punto, los expertos expresan diversas dudas de que se pueda hacer mucho sin un acto del Congreso.

– El documento convocaría, a través del Departamento de Justicia, a un grupo de trabajo de fiscales generales estatales para investigar prácticas engañosas y revisar el gasto de publicidad en las plataformas.

– La Comisión Federal de Comercio tendría que considerar la posibilidad de tomar medidas contra los proveedores que «restringen la expresión de manera que no se alineen con las representaciones públicas de esas entidades sobre algunas prácticas».

– La orden elimina la protección de responsabilidad en ciertos casos para empresas como Twitter, Google y Facebook por el contenido de sus sitios, lo que significa que podrían enfrentarse a un peligro legal si se permiten mensajes falsos y difamatorios.

– Las protecciones de estas compañías se aplican cuando actúan “de buena fe” al eliminar o limitar la visibilidad de tuits, videos y otras publicaciones en redes sociales inapropiados… aunque en la ley no queda claro lo que sería buena o mala fe.

– Por ello, el proyecto de orden empujaría a la Comisión Federal de Comunicaciones a emitir reglas que aclaren el vacío, lo que potencialmente permitiría a usuarios, cuyo contenido haya sido eliminado o bloqueado, a demandar a las empresas si las razones bajo las que tomaron esas acciones fueron inconsistentes con términos de servicio, no proporcionaron suficiente aviso o no cumplieron con otros criterios sugeridos.

-A su vez, esta orden forzará a las empresas de redes sociales a tomar más medidas enérgicas contra los usuarios como Donald Trump.

«La ironía que se pierde aquí es que si estas protecciones desaparecieran, los servicios de redes sociales serían mucho más agresivos para moderar el contenido y cancelar las cuentas», de acuerdo con Matt Schruers, presidente de la Asociación de la Industria de Computación y Comunicaciones. «Nuestra vibrante esfera pública de discusión se convertiría en nada más que sonidos preaprobados».

– En contraste, el republicano busca, de acuerdo con The New York Times, tener toda la libertad para publicar cualquier información, sin que las firmas apliquen ningún juicio a sus publicaciones.

-La orden ataca la misma disposición legal, que protege la libertad de expresión, misma que le ha permitido a Trump tal latitud para publicar una gran serie de líneas incendiarias.

– Abogados han señalado que el mandatario de EU reclama poder para hacer algo que no tiene, revisando la interpretación del artículo 230 de la Ley de Decencia de las Comunicaciones, la principal ley aprobada por el Congreso de EU en 1996 para establecer las reglas del camino para los medios en línea.

En palabras de la ONG Electronic Frontier Foundation, la Sección 230 de la Ley de Decencia de las Comunicaciones dicta lo siguiente:

Los intermediarios en línea que alojan discursos están protegidos contra una serie de leyes que de otro modo podrían usarse para responsabilizarlos legalmente de lo que otros dicen y hacen.

Los intermediarios protegidos incluyen básicamente cualquier servicio en línea que publica contenido de terceros. Aunque existen excepciones importantes para ciertas reclamaciones penales y de propiedad intelectual, CDA 230 (por sus siglas en inglés) crea una amplia protección que ha permitido que la innovación y la libertad de expresión en línea prosperen.

– Esta libertad permitió que las plataformas de redes sociales florecieran en primer lugar, y las convirtió en un micrófono tan efectivo para Trump y otros políticos.

– Donald Trump es un gran beneficiario de la Sección 230, dijo NYT al citar a Kate Ruane, una alta consejera legislativa de la Unión de Libertades Civiles de Estados Unidos, que se opuso instantáneamente a la orden propuesta. «Si las plataformas no fueran inmunes bajo la ley, entonces no se arriesgarían a la responsabilidad legal que podría traer el consigo el hecho de ser anfitriones de las mentiras de Donald Trump, difamación y amenazas».

«Las redes sociales pueden ser frustrantes. Pero una orden ejecutiva que convertiría a la Comisión Federal de Comunicaciones en la policía del discurso presidencial no es la respuesta», dijo a través de un comunicado, Jessica Rosenworcel, miembro de la Comisión.

– El presidente de EU no tiene, sin embargo, autoridad legal para cerrar el servicio de estas redes, ya que amenazó con hacerlo la mañana del miércoles, pero realizarlo significaría silenciar su megáfono más ruidoso, así como lo que su campaña llama «guerreros del teclado» que amplifican su voz y lo traducen memes y otro contenido gratuito para retransmitir a sus 80 millones de seguidores.

«Tendrá que seguir usando esta plataforma», dijo Amy Becker, profesora de la Universidad Loyola de Maryland, que se centra en la comunicación política.

-Mientras tanto, las compañías se están preparando para combatir la información errónea en torno a las elecciones de noviembre. Twitter y Facebook han comenzado a implementar docenas de nuevas reglas para evitar que se repitan las publicaciones falsas sobre los candidatos y el proceso de votación que empañó las elecciones de 2016.

La pandemia de coronavirus ha intensificado aún más la respuesta de las plataformas, llevándolos a tomar medidas contra los políticos, un movimiento que han resistido durante mucho tiempo, que hacen afirmaciones engañosas sobre el virus.