En elecciones, el 2021 pinta que será muy diferente al 2018

Los resultados electorales del próximo 6 de junio serán muy diferentes a los de 2018. Eso anticipa la mayoría de las encuestas. Y, esa diferencia se hará más notoria en los 15 estados en los que habrá cambio de gobernador.

Las más recientes encuestas de El Financiero nos revelan que Morena mantiene la delantera en 7 entidades: Baja California, Colima, Nayarit, Tlaxcala, Sonora, Sinaloa, y Zacatecas. No quiere decir que necesariamente vaya a ganar en todos esos estados, pero se trata de aquellos en los que su probabilidad de hacerlo es mayor.

El PAN o la alianza tienen ventaja amplia en 3 entidades: Querétaro, Baja California Sur y Chihuahua. Sus probabilidades de ganar son mayores allí.

Hay 3 entidades en las cuáles la competencia es muy cerrada: Nuevo León, Campeche y San Luis Potosí, en los tres casos, entre candidatos que no son de Morena.

Es decir, la foto actual nos hace pensar en la posibilidad de que Morena pierda al menos en seis estados.

Y hay otros 2 estados en los que hay una competencia cerrada entre candidatos de Morena y de otros partidos: Michoacán y Guerrero.

¿Cuál era el cuadro en estas entidades en 2018?

Veamos el grupo en el que Morena va adelante.

En Baja California, la votación por AMLO alcanzó casi el 64 por ciento; la candidata al gobierno estatal de Morena hoy suma 43 por ciento, según la encuesta más reciente de El Financiero; en Colima se obtuvo 58 por ciento hace tres años, ahora Morena lleva 37 puntos. En Nayarit, AMLO consiguió 65 por ciento, hoy Morena suma 40. En Tlaxcala la votación por AMLO llegó al 70 por ciento, hoy Morena suma 44 puntos.

En Sonora, Durazo alcanza 46 por ciento mientras que AMLO obtuvo en 2018 casi 60 puntos. En Sinaloa, hace tres años, ganaron Morena y AMLO con 64 puntosmientras que hoy lidera la elección Rubén Rocha con 48 puntos. Finalmente, en Zacatecas, Monreal tiene hoy 46 por ciento de la intención de votos, frente a los 48 puntos de AMLO hace tres años.

En promedio, aún en los estados en los que Morena lleva la delantera, tiene una intención de voto en promedio de 17 puntos por abajo que en 2018.

Si consideramos los 15 estados en disputa, la reducción en la intención de voto respecto a la elección presidencial de 2018 es de 18.6 puntos.

Con todo y ello, si Morena lograra el triunfo en 9 entidades, quizás se perfilaría para una mayoría absoluta -que no calificada- en la Cámara de Diputados.

A pesar de que hay algunos casos en los que los votantes son suficientemente sofisticados, en términos generales tenderán a votar por el mismo color partidista.

Por eso, un escenario de 7 triunfos de 15, le generaría más problemas para llegar a esa circunstancia.

Cuando se observan estas cifras, se entiende por qué AMLO fue tan insistente en lograr que la consulta popular o la revocación de mandato coincidieran con el proceso electoral, lo que el bloque opositor en el Senado no le permitió.

Otra manera de calibrar lo que significan las fuerzas relativas de los contendientes es observando el número de diputados por los grupos de estados que tienen mayores posibilidades de ganar.

Los 7 estados que lidera Morena representan 69 diputados (incluyendo los de Representación Proporcional) mientras que los 6 estados en los que otros partidos van al frente, la cifra es de 66 diputados.

Los 2 estados que tienen contiendas cerradas agrupan 33 diputados.

Es decir, si la oposición ganara Guerrero y Michoacán, los 8 estados les darían 99 legisladores. Si Morena gana allí, sumaría 102 diputados.

Obviamente el análisis está simplificado pues es usual que los legisladores de los estados no correspondan a una sola fuerza política. Pero es útil el comparativo para dimensionar la importancia de los estados.

La consecución de la mayoría constitucional para Morena se ve, por lo pronto, muy complicada.

Pero, hay otro factor relevante a tomar en cuenta: el comportamiento de los votantes de Morena en los estados con los mayores padrones.

Hay tres estados cuyos resultados pueden inclinar la balanza. Se trata de las tres entidades con el padrón más voluminoso: Estado de México, CDMX y Veracruz. Entre las tres, suman 148 legisladores.

En 2018 se inclinaron fuertemente hacia Morena, con un promedio de 55 por ciento de la votación por AMLO. Si ahora la competencia estuviera más cerrada y la votación obtenida por el partido en el gobierno y sus aliados estuvieran por el 45 por ciento en esas tres entidades, quizás empezaría a configurarse un escenario en el que aún la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados no estuviera tan clara.

En suma, como le he documentado en esta columna, para los resultados de la elección del 6 de junio la moneda sigue todavía en el aire.