Suben casos de cáncer de hígado en México; Insabi no lo contempla como padecimiento catastrófico para atender

12 mayo 2021

En 2018, los tumores malignos de hígado ocupaban, en México, la cuarta causa de muerte de entre todos los tipos de cáncer, de acuerdo con datos del Observatorio Global del Cáncer. En 2020 subieron a la tercera posición. Uno de los principales factores de riesgo para desarrollar esta enfermedad es tener hígado graso: una condición que está ligada al sobre peso y la obesidad. Más de 70% de la población mexicana no tiene un peso adecuado. El riesgo entonces es alto entre los mexicanos.

Aun así, no hay en el primer nivel de atención estrategias para detectar a tiempo estos tumores y el Instituto de Salud para el Bienestar no incluye, en el caso de los adultos, el cáncer de hígado en el Fondo de Salud, dedicado a enfermedades catastróficas.

Nayelli Cointa Flores, especialista en hepatología e integrante de la Clínica de Hígado del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ) señaló -durante una conferencia de prensa sobre este padecimiento, su baja detección y la deficiente cobertura para tratamientos- que el carcinoma hepatocelular (nombre de este tumor, el más agresivo de entre los de hígado) se le ha relacionado con cirrosis y a la cirrosis con el alcoholismo, lo que ha generado la creencia de que solo quienes tienen un consumo problemático de alcohol están en riesgo.

Lo cierto es que la cirrosis no está provocada solo por el alcoholismo, también quienes padecieron hepatitis B y C pueden desarrollarla. Además, hay otro factor de riesgo para desarrollar cáncer de hígado que es muy común entre la población del país: el hígado graso, una condición ligada al consumo excesivo de grasas, de las que la dieta del mexicano está llena.

Cointa Flores explicó que no se han hecho estudios a nivel nacional para tener un dato preciso de qué porcentaje de la población mexicana tiene hígado graso, pero estudios en poblaciones reducidas indican que la incidencia podría ser de hasta 30%.

El hígado graso es una condición silenciosa, explicó Cointa Flores. No se han desarrollado estrategias en el primer nivel de atención para detectarla. Tampoco hay estrategias para detectar a tiempo los tumores de hígado. La mayoría de los pacientes con carcinoma hepático, dice la especialista, llegan a tratamiento cuando ya no hay nada que hacer, más que darles cuidados paliativos.

En 2020 se registraron 7 mil 536 nuevos casos de cáncer de hígado en México y hubo 7 mil 175 muertes ligadas a este padecimiento, lo que habla de la alta mortalidad que genera por no detectarlo en etapas tempranas.

Luis Enrique Gómez, especialista en enfermedades del hígado, miembro del Sistema Nacional de Investigadores Nivel III e integrante del Comité Científico de la Fundación Mexicana para la Salud Hepática (Fundhepa), señaló que se deben generar políticas públicas para disminuir los factores de riesgo en el desarrollo de esta enfermedad y asegurar la atención tanto en el primer nivel como la especializada para diagnósticos tempranos y tratamientos oportunos.

Hace falta una Norma Oficial Mexicana como la que existe para la prevención, tratamiento y control del cáncer de mama, pero enfocada en los carcinomas de hígado, puesto que ya son la tercera causa de muerte de entre los tipos de cáncer, aseguró Gómez.

Por su parte, Mayra Galindo, directora general de la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer, señaló que la actual administración federal prometió que los diez tipos de cáncer con más incidencia estarían cubiertos por el Insabi, promesa que no se ha cumplido.

“Este tipo de carcinoma del hígado no está cubierto, para el caso de los adultos, solo para niños, cuando la mayor incidencia es justo entre la población adulta”, subrayó.

Galindo hizo un llamado a las autoridades para implementar campañas que minimicen los factores de riesgo para este cáncer, también incrementar los sistemas de diagnóstico para detectarlo a tiempo, eliminar las barreras de edad para acceder al Fondo de Salud del Insabi y priorizar el acceso a tratamiento sin importar de qué institución son o no son derechohabientes los afectados.

La diputada, Marivel Solís Barrera, presidenta de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación presentó en abril un punto de acuerdo para la detección temprana de este padecimiento y para que haya cobertura por parte del Fondo de Salud del Insabi.